La equitación de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008 concluyó anoche entre la anécdota y el sabor amargo, después de que la Federación Ecuestre Internacional revelara los primeros casos de dopaje en caballos, y el tifón "Nuri" impidiera la salida de Hong Kong de jinetes, equinos y periodistas esta mañana, exhaustos después de una intensa concentración.
Todos los vuelos previstos para hoy (a partir de las 10.30, hora local) fueron suspendidos, una situación que afectó tanto a los atletas como a sus equinos.
Para la inmensa mayoría de las delegaciones deportivas y medios extranjeros ésta es la primera vez que viven la llegada de un tifón, lo que ha causado una amplia gama de sentimientos, que oscilaron entre la hilaridad y la expectación al enojo por ser informados de que sus vuelos quedaban suspendidos o aplazados.
Y es que la llegada de "Nuri" a territorio hongkonés, no sólo les impide volver a sus países de residencia, sino que tampoco les permite salir del hotel-"Villa Olímpica" por razones de seguridad.
Con una señal de tifón 9, que además puede ser elevada en las próximas horas, los transportes por agua quedan suspendidos (algo especialmente fastidioso teniendo en cuenta que Hong Kong, aparte de la zona continental, se compone de numerosas islas). Los transportes por carretera también quedan afectados, y sólo el metro y el tren mantienen ciertos servicios mínimos.
Entretanto, numerosos comerciantes cerraron sus puertas o se afanaron en pegar cintas adhesivas en las cristaleras de sus establecimientos para evitar que un impacto de algún objeto contra ellas provocara accidentes.
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