El jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, no quiso fijar un plazo para renunciar a la jefatura de gobierno el Distrito Federal si no cumple con el compromiso de abatir la delincuencia en la capital del país.
Ebrard explicó que para revocar su mandato si no cumple con el objetivo de abatir la delincuencia, organizará una consulta como la que se realizó el pasado 27 de julio sobre la reforma energética, es decir que someterá a voto directo de la población su permanencia o salida del gobierno de la ciudad.
En conferencia de prensa, luego de participar en la sesión del Consejo Nacional de Seguridad, el mandatario local insistió que hay mecanismos para la revocación del mandato que existe desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Dijo que se va a reunir con Alejandro Martí, padre del menor Fernando Martí, para fijar plazos de cumplimiento al compromiso de actuar contra el crimen.
Sin embargo, cuando se le preguntó si podría ser en un año el plazo que él mismo se da para alcanzar ese objetivo, respondió que eso no puede ser posible, porque habrá elecciones en el año 2009.
No obstante, explicó que será a través del observatorio ciudadano del DF, un organismo autónomo que agrupa a universidades de agrupaciones de la sociedad civil, como se hará la evaluación del trabajo realizado por el gobierno de Ebrard en materia de seguridad.
Durante su conferencia estimó que su planteamiento hecho durante el Consejo Nacional de Seguridad, para crear un Programa de Apoyo a jóvenes de entre 12 y 20 años, a fin de evitar que caigan en la delincuencia y en las drogas, tiene un costo estimado a nivel nacional de 12 mil millones de pesos.
Además calculó que los otros 50 puntos que forman parte del Acuerdo Nacional por la seguridad, la justicia y la legalidad, suscrito esta noche en Palacio Nacional, requerirán de otros 6 mil millones de pesos para su ejecución.
Confió que para el presupuesto de egresos del año 2009 se podrá integrar una bolsa de recursos para alcanzar estas metas.
Manifestó su rechazo a la posibilidad de que los militares se incorporen a la tarea de seguridad pública, pues considera no funciona esa estrategia.
nga