El director general de la empresa Teléfonos de México (Telmex), Héctor Slim Seade, afirmó que los secuestros inhiben las inversiones y, por ende, dañan el avance económico del país.
Dijo que los plagios "a todos nos preocupan y nos afectan", porque frenan el desarrollo y el progreso de México.
Manifestó que los empresarios están dispuestos a apoyar la lucha (del gobierno) contra la inseguridad, pero aclaró toda la sociedad debe participar en esta tarea conjuntamente con las autoridades.
El poderoso hombre de negocios reconoció, empero, que el proyecto del gobierno del presidente Felipe Calderón para combatir la violencia "es bueno", sin embargo opinó que falta mucho para impulsarlo
En entrevista por separado, el gobernador Humberto Moreira afirmó que ante esta problemática que perjudica a los mexicanos y señalamientos en el sentido que el sistema de seguridad está colapsado: "Nosotros plantearíamos que, en el tema de seguridad, fuera menos estrategia de medios y más afectividad".
Cuando detienen a un delincuente se hace una escandalera, mientras están matando y matando gente todos los días, creo que este es un tema que debe verse con más seriedad, enfatizó.
Adelantó que en la reunión que tendrán los mandatarios este jueves con el presidente Calderón verán la manera de auxiliar al Ejecutivo federal en este asunto que es legalmente de la Federación.
Comentó que habría que hacer lo que Coahuila, estado pionero en acumulación de penas que suman cadena perpetua contra el secuestro y las violaciones y analizar si también se debe aplicar a menores de edad.
Destacó que "no es con buenos propósitos, ni con discursos sino con recursos" como pueden auxiliar el combate a la inseguridad.
Por eso Coahuila está dispuesto a aplicar más dinero a este rubro, siempre y cuando la federación aporte una cantidad superior, sin tintes políticos ni condiciones de pintar de determinado color las patrullas.
A pregunta expresa si tendrá disposición el mandatario de la Nación de recibir ayuda de las entidades que no son de su partido político, Moreira consideró que sí.
"Yo creo que es por eso, ante los éxitos limitados que se han obtenido, está dejando a un lado las posiciones político partidistas, y ahora hasta el orgullo para decir "échenme la mano".
"Esto es como una bronca, (entre jóvenes) cuando pides un "paro", entonces vamos a hacerle el paro todos, porque finalmente es para cuidar el barrio, y el barrio, en este caso, viene siendo el estado", aseveró.