Transportistas de carga y pasajeros de esta frontera incrementarán sus tarifas en un 20%, para enfrentar el aumento en el precio del diesel, que ya rebasó las alzas que se acumulan en todo un año.
El presidente de la Cámara de Autotransporte de Carga (Canacar), Rogelio Badillo Arcadia, aceptó que la medida repercutirá en el consumidor final, pero sostuvo que el alza de costos ya no puede ser absorbido por el prestador de servicios, pues de otra forma resentiría pérdidas.
Lamentó que de junio a la fecha se han registrado al menos cinco aumentos al precio del diesel, y de acuerdo con la tendencia que ha mostrado Petróleos Mexicanos (Pemex), para fin de año el alza acumulada podría llegar hasta 30%.
De acuerdo con los planes, el gobierno federal homologará los precios con el referente del estado de Texas, Estados Unidos, así que el alza no parará en el 30%, sino que se espera que llegue hasta 50%, dijo el empresario.
Tijuana es una de las fronteras más importantes del país por la movilización de mercancías de importación y exportación, con un promedio de 4 mil tractocamiones por día, adicional a los 300 camiones que llegan del sur del país con comida, ropa y alimentos, y todos requieren de combustible para operar.
Badillo Arcadia explicó que en los siguientes días se notificará a los clientes sobre el alza en las tarifas de transporte, y no descartó que en algunas ocasiones pudieran negociarse los montos, por lo que el porcentaje de aumento variará entre el 10 y 20%.
El alza en los combustibles es sumamente inflacionaria, así que no se descarta un incremento en cascada en servicios y mercancías, dijo.
Por su parte, el gerente de la empresa de transporte masivo de personas "Calfia", Arturo Aguirre González, explicó que los servidores de ese ramo solicitaron un aumento de 30%.
Advirtió que sólo esperarán un mes la respuesta de las autoridades, y en caso de no obtenerla, podrían recurrir a medidas de presión.
La empresa "Calfia" presta servicio a alrededor de 400 mil personas cada día con las mil unidades de transporte masivo (minibuses y autobuses), lo que representa el 40% de quienes lo requieren.
Actualmente, la tarifa de pasaje en transporte público más bajo es 6.50 y de acuerdo con el empresario, con dos pesos adicionales apenas se obtendría una tarifa justa para cubrir los costos de combustible y refacciones que cada día se incrementan.
Aguirre González propuso al Ayuntamiento local que realice un estudio entre la población para determinar cuál es el aumento más justo a los precios del transporte, y ofreció ajustarse, pero siempre y cuando se autorice una actualización, pues las tarifas vigentes actualmente se impusieron desde .