El Juez Séptimo del Ramo
Penal dictó auto de formal prisión contra Daisy Odette Valenzuela, de
32 años, y Arturo Alonso Corrales Beltrán, de 27, por el asesinato del
hijo del empresario y político panista Jorge del Rincón Bernal.
A criterio del juez, la hoy viuda del joven Iván Marcos del Rincón
Jarero, cuyo cuerpo atado de pies y manos con una bolsa de plástico en
la cabeza fue encontrado dentro de su propio auto, es acusada del
delito de homicidio agravado por relación familiar.
En tanto que a su pareja sentimental, el joven Corrales Beltrán, se le
imputa el delito de asesinato con ventaja, por lo que a partir de esta
fecha, ambos gozan de un periodo de 15 días para apelar el auto de
formal prisión.
De acuerdo con la averiguación previa iniciada por la Procuraduría de
Justicia del Estado 120/ 2008, la madrugada del 7 de agosto, Iván
Marcos llegó a su hogar, en calle Privada 407, del Fraccionamiento
Balcones de San Miguel, y encontró en el interior a su esposa
acompañada de un hombre.
Molesto por la situación, forcejeó con el joven Arturo Alfonso durante
algunos segundos en el área de cocina, por lo que éste último tomó un
sartén y lo golpeó en la cabeza, en tanto que la esposa, con un
martillo, le asestó varios golpes, hasta que perdió el conocimiento.
En el piso, inconsciente, el hijo del ex dirigente estatal del Partido
Acción Nacional, Jorge del Rincón, fue atado de pies y manos, con cinta
adhesiva y le colocaron en la cabeza una bolsa de plástico hasta
asfixiarlo.
Las investigaciones del caso arrojan que una vez muerto lo sacaron
hasta la cochera y lo acomodaron en la cajuela de su propia camioneta,
una Tsubame, la cual condujeron hasta el cruce de las calles General
Banderas y río Fuerte, en la Colonia Guadalupe, donde la estacionaron.
Para darle un sesgo distinto al móvil del asesinato, le colocaron un
recado, el cual rezaba textualmente: “Por quedar mal P…jorgito faltan 7
zzz”.
Las familias de los inculpados en la muerte del empresario Del Rincón
Jarero aducen que ambos son objeto de un montaje, para fincarles
responsabilidades, de un hecho del cual son inocentes, puesto que
fueron obligados a declararse culpables, durante su detención que se
alargó por 20 horas.
Carlos Antonio Corrales Beltrán, hermano del presunto homicida, expuso
que les sorprende la rapidez con que esclarecieron la muerte del joven
empresario y declararon el auto de formal prisión, sin que ambos hayan
gozado de una asesoría legal durante su detención e interrogatorio.
Hizo notar que su hermano no fue detenido producto de una
investigación, sino que éste, junto con su familia, acudió a la Policía
Ministerial a denunciar el intento de un “levantón” por parte de
hombres armados, contra otro familiar.
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