A la mexicana Salma Hayek, volcada por completo en su hija Valentina, no la volveremos a ver en la gran pantalla por un tiempo, ya que su participación en Beverly Hills Chihuahua, que llegará en octubre, ha sido eliminada del montaje final.
La actriz, espléndida en su última aparición pública, durante el estreno en Los Angeles de Vicky Cristina Barcelona junto a su buena amiga Penélope Cruz, no pisará la alfombra roja para presentar la que iba a ser su próxima cinta.
"El papel de Salma era muy pequeño y tuvo que ser cortado", indicaron a Efe fuentes cercanas al filme, dirigido por Raja Gosnell, en el que la mexicana puso voz a uno de los personajes, llamado Foxy.
El caso es que Hayek apenas se ha dejado ver en la gran pantalla durante los últimos dos años.
Apenas intervino en una pequeña escena de Across the Universe (2007), dando vida a cinco enfermeras que bailan y cantan al ritmo de Happiness is a Warm Gun, de los Beatles, y apareció en algunos capítulos de Ugly Betty, la serie de la que es productora ejecutiva.
La razón para esta inactividad es clara: el nacimiento en septiembre pasado de su hija Valentina Paloma, fruto de su relación con el multimillonario francés Francois-Henri Pinault, con quien rompió su compromiso de dieciséis meses en julio.
Sin embargo, y a tenor de lo expresado por su amigo, el modisto estadounidense Phillip Bloch, la intérprete está plenamente centrada en su pequeña, sin que le haya afectado la reciente ruptura.
"Es maternal y cuidadosa", reveló a la publicación OK! Bloch, que aseguró que la actriz no tiene ninguna prisa por volver a trabajar y que prefiere "anidar" a su bebé.
"Salma ha sobrevivido a muchos romances", recordó Bloch. "Ella encuentra la felicidad en aquellos a los que ama. Es muy pasional".
Una teoría que refuta el mexicano Felipe Fernández Del Paso, otro de sus más íntimos, a quien no le sorprendió demasiado la noticia de la ruptura.
"Fue un shock para los demás, pero no para quienes la conocemos, y mi amiga no está deprimida", afirmó en declaraciones que recoge la versión digital del San Francisco Gate. "Son (Hayek y Pinault) muy inteligentes, tienen una hija en común y sabrán manejar la situación".
Su compañera en la serie Ugly Betty, Ana Ortiz, incluso dijo a la revista People que "jamás" la había visto tan contenta como ahora. "Creo que esto es una nueva evolución para ella".
"Para mí es inspirador", agregó. "Está llevando todo con elegancia y dignidad", comentó Ortiz, quien calificó a su amiga como una "influencia maravillosa".
Hayek y Pinault, principal ejecutivo de la empresa de productos de lujo PPR SA., propietaria de marcas como Gucci, Yves Saint Laurent, Balenciaga y Puma, mantuvieron una relación a distancia (ella en Los Angeles, él en París) desde que se conocieron en mayo de 2006, en Venecia (Italia).
De todas maneras, y aunque la mexicana tenía en mente el matrimonio, dejó claro en más de una ocasión que, por el momento, no sentía la necesidad de dar ese paso.
"Quieres hacerte viejo junto a una persona especial, quieres tener compañeros y niños. Nosotros tenemos todo eso. Algunas personas necesitan un compromiso y quizás nosotros ¡sólo hagamos una fiesta!", aseguró la intérprete de Frida (2002) y Bandidas (2004), cuando su relación con el francés iba viento en popa.
Lo cierto es que el único proyecto confirmado que tiene por delante la actriz es Cirque du Freak, una cinta de vampiros en la que da vida a una barbuda Madame Truska y cuyo estreno se prevé para febrero del año que viene.
Está por ver si finalmente se involucra, tal y como sostiene el portal imdb.com, en otros proyectos como Keep Coming Back, dirigida por William H. Macy, o La Banda, de la mexicana Issa López.
cvtp