El inicio del programa piloto de transporte escolar obligatorio, implementado por el gobierno capitalino, presentó algunos retrasos.
Con el regreso a clases 12 escuelas particulares se apegaron al programa que pretende reducir las emisiones contaminantes y los conflictos viales causados por los padres que llevan a sus hijos en automóviles particulares.
El Colegio Oxford fue uno de los planteles que adoptó el transporte escolar obligatorio para el ciclo 2008-2009.
Unos de los requisitos para la reinscripción de los niños fue pagar mil 200 pesos extras por concepto de transporte, que en el primer día tuvo algunas complicaciones ya que en los recorridos los autobuses llegaron hasta una hora tarde por los alumnos.
Por esta razón los padres tuvieron que trasladar a los hijos hasta el colegio rebasando la hora de entrada hasta por media hora.
“El camión tenía que estar a las 7:10, cuando vimos que eran las ocho agarramos el carro y nos trajimos a la niña”, señaló la señora Morán.
A pesar de los contratiempos los padres de familia consideran el transporte escolar obligatorio como “una buena medida”, ya que les permitirá evitarse el tráfico y “pelearnos con las señoras”, señaló otra madre de familia.
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