Ahora que todas las miradas están puestas sobre Beijing con motivo de los Juegos Olímpicos, la marca automotriz Mini aprovecha los reflectores para presentar el nuevo Rickshaw.
El mayor evento deportivo del año está sirviendo de trampolín para este vehículo, que emula a los clásicos "bicitaxis" chinos pero incorporando el comfort de un automóvil.
El Mini Rickshaw, fabricado especialmente para Beijing, mezcla la parte delantera de una bicicleta con la parte trasera de una Clubman, lo que lo convierte en un transporte que cuenta con los caballos de fuerza que un ser humano le pueda dar, y con la flexibilidad de transitar sin problema entre el tráfico de la capital asiática.
De esta forma, Mini sigue innovando en sus productos y definitivamente da un paso gigantesco en el terreno de los ecológicos, pues la única energía que el Rickshaw utiliza para moverse es la humana.
La empresa se está encargando de dejar huella entre los chinos y los miles de turistas que asistieron a la justa deportiva, pues además de tener estos curiosos vehículos transitando en las calles, un modelo antiguo de un autobús británico de dos pisos recorre la provincia de Guangzhou mostrando publicidad de la marca.
vsg