Leonardo Valdés Zurita, consejero presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), dejó claro que por su naturaleza ciudadana este organismo ciudadano no actúa por consigna ni por intereses impuestos por las coyunturas políticas del país.
Esta tarde, Macarita Elizondo, Alfredo Figueroa y Javier Guerrero, rindieron protesta como consejeros electorales del IFE en sustitución de Lourdes López, Teresa González y Andrés Albo, para concluir así la renovación del IFE ordenada por el Congreso en 2007.
Los representantes de los partidos y de los grupos parlamentarios del Congreso de la Unión de todos los partidos dejaron claro que este nuevo Consejo General que no tendrá un “cheque en blanco”, exigieron apartidismo y un trabajo en pro de la equidad de la contienda política.
Así, a partir de hoy Elizondo, Guerrero y Figueroa, se suman a los consejeros Leonardo Valdés, Marco Gómez, Virgilio Andrade, Marco Baños, Arturo Sánchez y Benito Nacif y en conjunto organizarán las elecciones intermedias de 2009.
En sesión extraordinaria del Consejo General, Valdés Zurita llamó a mantener en un marco de respeto una estrecha colaboración institucional con los Poderes de la Unión, con empresarios de radio y televisión y con los partidos políticos.
Dijo que está pendiente concluir los procedimientos de investigación derivados de quejas interpuestas en la elección de 2006 y a partir de la ampliación presupuestal de 350 millones de pesos que le autorizó Hacienda gestionar recursos para cumplir con la reforma electoral.
Agregó que el reto es conseguir recursos para adquirir la tecnología que permita monitorear promocionales de radio y televisión, digitalizar los documentos que presenta la ciudadanía cuando se inscribe en el padrón electoral, terminar de instalar la nueva unidad de Fiscalización.
Precisó que de cara al inicio legal de la elección de 2009 los retos son generar condiciones para evitar la promoción personalizada de servidores públicos, depurar el padrón electoral, y consolidar el proceso de capacitación para garantizar la integración de más de 146 mil casillas.
“El Consejo General del IFE tiene el compromiso de garantizar las condiciones de gobernabilidad necesarias para refrendar su autonomía y cumplir cabalmente con sus atribuciones, a efecto de contribuir al esfuerzo de la sociedad y de los partidos, en la construcción de una democracia de ciudadanas y ciudadanos”, puntualizó.
MENSAJES
La consejera Macarita Elizondo indicó que en las circunstancias en que se desarrollan las elecciones, donde la diferencia de resultados entre las distintas fuerzas políticas es cada vez más estrecha, conlleva la necesidad de contar con los instrumentos, recursos y procedimientos necesarios para ofrecer certeza, confiabilidad y transparencia, tanto en la organización como en los resultados comiciales.
Subsiste, enfatizó, la necesidad de buscar políticas o proyectos que vigilen que no se coarte la voluntad del elector, por lo que habrá que estar al pendiente de la verdadera y libre emisión del voto.
Indicó que la evolución del sistema electoral apunta cada vez más hacia la corresponsabilidad entre autoridades electorales, actores políticos y la sociedad en general para la celebración de los comicios.
El consejero Francisco Javier Guerrero Aguirre indicó que será responsabilidad de todos, el que el IFE continúe siendo un actor fundamental no sólo para fortalecer la cultura democrática en nuestro país, sino también para lograr la consolidación de los partidos políticos, fiscalizar con justicia sus finanzas y brindar apoyo oportuno y suficiente a las instituciones electorales estatales.
Comentó que el reto no es fácil, pero con inteligencia, diálogo y voluntad se podrá encontrar un punto de equilibrio que no lastime a las finanzas nacionales, pero que al mismo tiempo brinde al Instituto los elementos necesarios para llevar acabo su tarea.
Indicó que, en el IFE, el diálogo, el respeto, la transparencia y la tolerancia, son elementos indispensables que siempre deben estar presentes en las labores cotidianas.
“El 2009 es la primera prueba. Concentrarnos en ella debe ser nuestra obligación primordial. Si 2009 es un éxito, ganamos todos. Si 2009 es un fracaso, perdemos todos. Hagamos de la elección intermedia un ejemplo cívico y democrático que nos permita preparar el terreno para una elección presidencial de la que nos podamos sentir orgullosos”, auguró.
En su oportunidad, Alfredo Figueroa señaló que quienes desde fuera, por diversas razones y en diversos momentos, cuestionan o han cuestionado el papel del IFE, es imprescindible convocarles al diálogo.
“Debemos construir una visión de Estado del nuevo modelo de democracia que prefigura la Reforma y que demanda la sociedad, entendiendo y ejerciendo la altura de nuestras atribuciones y nuestra responsabilidades, no a través de las unanimidades silenciosas, sino de consensos basados en una razón, aunque se acompañen de visiones de mayoría y de minoría”, puntualizó.