Las fuerzas militares del gobierno somalí y sus aliados etíopes dispararon indiscriminadamente a la multitud en respuesta a dos atentados con bomba, y mataron a al menos 42 personas el viernes, dijeron varios testigos y una enfermera.
Las muertes -que no pudieron ser confirmadas con fuentes independientes- ocurrieron un día antes de que el presidente y el primer ministro inicien conversaciones para solucionar una disputa entre ellos que ha complicado esfuerzos para acabar con el aumento de la insurgencia islamista que sacude el país.
Un hombre dijo que el gobierno somalí abrió fuego después de dos explosiones que ocurrieron cerca del convoy del presidente, quien viajaba hacia el aeropuerto de Mogadiscio. Darah Daud dijo que su padre y otros cuatro murieron.
En un hecho separado, un testigo dijo que soldados etíopes empezaron a disparar indiscriminadamente en una carretera entre la capital, Mogadiscio, y Afgoye, después de un par de atentados con bomba contra su convoy. El testigo, Ali Jama, dijo que contó 35 personas muertas.
Una mujer que logró huir con sus dos hijos dijo que creyó ver a más de 30 cuerpos en la calle.
"Los convoyes etíopes abrieron fuego en distintas zonas donde vivían miles de personas desplazadas, mataron a todos los que estaban en la carretera", dijo Sahra Nor Osma.
Miles de somalíes desplazados viven en las carreteras, en refugios construidos con palos y ropa, sobreviviendo gracias a la ayuda humanitaria.
Mohamud Mayow, una enfermera del hospital Afgoye a las afueras de Mogadiscio, dijo que 20 personas heridas fueron admitidas en el centro después del ataque. Dos de ellas murieron, subiendo el número total de muertos a 42.
Los comentarios de los testigos no pudieron ser confirmados inmediatamente el viernes con las autoridades somalíes, con los insurgentes o con los militares etíopes.
jigh