Aunque en la ciudad de México y la zona conurbada afortunadamente no se ha llegado a casos extremos como osos, leones o cocodrilos comegatos, las víboras han hecho su labor para atemorizar en más de una ocasión a los capitalinos.
En abril de este año los elementos de la Brigada Animal de la SSPDF inspeccionaron la escuela primaria Margarita Maza de Juárez, en la colonia San Rafael, luego de que un grupo de padres de familia denunciara la muerte del conserje a consecuencia de la picadura de una serpiente.
El temor por el "riesgo" que corrían sus hijos los llevó a manifestarse afuera del plantel para realizar la denuncia, sin embargo, algunas versiones afirmaban que la persona murió a causa de una insuficiencia renal, pero entre que "será melón o será sandía", el temor por el reptil quedó impregnado como un fantasma en los salones de clases del centro educativo.
En otro caso registrado en 2006 uno de estos reptiles puso en jaque a los vecinos de Lomas Verdes, en Naucalpan, al grado de que una familia permaneció encerrada en su casa durante tres días tras el avistamiento del animal de más de metro y medio de longitud entre su hogar y el de uno de sus vecinos.
Aquella ocasión el Cuerpo de Bomberos acudió al lugar durante tres días seguidos para buscar a la serpiente, mientras la postal de la zona era como una enorme trinchera, con todas las puertas y ventanas cerradas. Si bien en la calle no se veía a menores jugando a la "víbora de la mar", sí se observaba a bomberos y Protección Civil jugando a algo parecido a "atrapa a la víbora".
vsg