El verdadero pánico invade cuando, digamos, en el patio de tu domicilio aparece de pronto un lagarto de más de metro y medio de longitud, y más aún si el reptil devora a un gato entero, sí, con todo y sus afiladas uñas.
Esto, aunque parezca ciencia ficción, no sería nada fuera de lo común si se tratara del hogar del fallecido cazacocodrilos Steve Irwin, sin embargo, les ocurrió a los miembros de la familia Villanueva, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, quienes ante la amenaza del cocodrilo no dudaron en subir al techo de su casa y pedir auxilio vía telefónica para que sometieran al violento animal. Seguro que en esos momentos desearon tener las habilidades del intrépido domador de lagartos australiano.
Lo más extraordinario del caso es que la capital tamaulipeca no es un municipio donde sea común la existencia de este tipo de animales, a diferencia de ciudades de la zona sur del estado, como Tampico y Madero.
En la misma entidad, un cocodrilo hembra se encargó de sembrar temor en el ejido El Olmo, luego de que el reptil de aproximadamente un metro de largo fue visto en un sitio de agua dulce, y que tras un operativo de tres horas logró ser capturado. La historia no terminó ahí, pues las autoridades municipales informaron que existen posibilidades de que haya más cocodrilos en la región.
Los casos más trágicos ocurrieron los pasados 14 de junio y 10 de agosto en el municipio de Altamira, Tamaulipas, donde lagartos mataron a dos personas; el primero, un pescador que fue atacado en la pierna con una mordida hasta desangrarse; el segundo, un curioso de 24 años que se acercó demasiado e intentó tocar al reptil.
Los hechos movilizaron a las autoridades de Protección Civil del sur de la entidad, quienes prevén la creación de un fondo de 600 mil pesos para ubicar a todos los reptiles en un solo lugar y así dejen de ser "un peligro para la sociedad".
Curiosamente y lejos de ahuyentar a los visitantes, el turismo en Tampico se ha disparado, conglomerando a decenas de personas a diario en la Laguna del Carpintero a la espera de ver a alguno de los cocodrilos descansando en la orilla.
vsg