La tensión entre los gobiernos de Estados
Unidos y Rusia se acrecentó en las últimas horas, con intercambio de
advertencias al más puro estilo de la guerra fría, debido a las
denuncias de que tropas de Moscú violaban la tregua gestionada por la
Unión Europea en la guerra de Georgia.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dio una de sus
muestras más firmes de apoyo a su aliado Georgia, enviando a su
secretaria de Estado Condoleezza Rice a la ex república soviética y
comprometiéndose al despliegue de aviones militares con ayuda
humanitaria.
Tanto el mandatario estadounidense como Rice advirtieron a Rusia que
se apegara a la declaración de un cese al fuego mediada por Francia
(presidente en turno de la Unión Europea) alcanzada el martes.
Rice sostuvo que si Rusia violaba el alto al fuego “ello sólo servirá para profundizar el aislamiento al que se dirige”.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov,
advirtió por su parte que Estados Unidos tiene que escoger entre la
alianza con Moscú y el liderazgo georgiano que el funcionario describió
como un “proyecto virtual”.
Tanques rusos ingresaron el miércoles a la estratégica ciudad
georgiana de Gori y luego avanzaron aún más en territorio de Georgia,
violando la tregua negociada por la UE que busca acabar con un
conflicto militar de seis días que ha desplazado a unas 100 mil
personas. Las autoridades georgianas acusaron a Rusia de violar la
tregua y dijeron que Gori fue saqueada y bombardeada por los rusos.
Moscú negó que sus tropas y tanques hubieran avanzado hacia Tbilisi
o saqueado la importante localidad de Gori, ubicada 60 kilómetros al
oeste de la capital georgiana, tal como fue anunciado por el mandatario
de Georgia, Mikheil Saakashvili.
El conflicto comenzó el jueves 7 por la tarde, cuando Georgia
intentó recapturar la provincia separatista de Osetia del Sur, que se
escindió del gobierno de Tbilisi en la década de los 90. La sorpresiva
operación de defensa en Osetia del Sur por parte de Rusia apabulló a
las pequeñas fuerzas georgianas.
Funcionarios del Pentágono aclararon más tarde que no planeaba tomar
control de los puertos o aeropuertos georgianos como parte de la misión
de ayuda humanitaria, aparentemente contrariando las declaraciones del
presidente Saakashvili.
Los enfrentamientos en el Cáucaso, una importante ruta de tránsito
de cargamentos de petróleo, han inquietado a Estados Unidos, la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Unión Europea y
a inversionistas.