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Fue casi una hora lo que duró la primera declaración ministerial del negociador privado Ernesto Mendieta Jiménez, quien fue contratado para acordar la liberación del menor Fernando Martí, secuestrado el 4 de junio pasado y cuyo cadáver fue encontrado el 31 de julio, en la colonia Villa Panamericana.
Una línea de investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) busca determinar el vínculo entre Mendieta, una compañía aseguradora y la familia Martí respecto a las condiciones en que se definió la negociación para el rescate.
Ayer, a las 18:10 horas, el hombre de 1.90 metros de estatura llegó a las oficinas centrales de la Procuraduría, en forma discreta, a pie y acompañado de tres hombres.
No llegó como un declarante normal ante la Fiscalía para la Seguridad de las Personas e Instituciones, sino directo a la oficina del procurador Miguel Ángel Mancera, desde donde fue conducido al despacho del nuevo fiscal antisecuestros, Juan Maya, quien le tomó la declaración personalmente.
Al terminar su exposición, EL UNIVERSAL abordó al asesor privado, quien se rehusó a hablar de su participación en la negociación del secuestro.
“¡No, no, no!”, fue la respuesta ante la insistencia por conocer cuál fue el factor que falló en el acuerdo y qué llevó al fatal desenlace.
En la calle, uno de los acompañantes de Mendieta se acercó a este diario y pretendió comprar las fotografías de éste “para borrarlas”. Ante la negativa, se retiró.
Por la mañana, el procurador Mancera negó tener datos del negociador “porque son del fuero particular de la familia”.
Dijo: “Vamos a analizar cuál fue la participación y si se necesita llamarlo, lo llamaremos”. (Con información de Alberto Cuenca)