Da igual si es con burritos de machaca en las rancherías de la entidad o si son platillos de mariscos en los puertos. Los sudcalifornianos de las diversas comunidades festejan a su modo el triunfo de su paisana Paola Espinosa, quien se alzo con la primera medalla para México en Beijing, acompañada de Tatiana Ortiz, en la prueba de clavados sincronizados .
Las calles de la capital de Baja California Sur lucen con aparente calma; sin embargo, en los hogares, en las oficinas, en los cafés y restaurantes, incluso en los poblados de las afueras de la ciudad, todos hablan de la participación del "orgullo sudcaliforniano", como le dicen a Paola.
Es el tema de conversación en las familias, durante el desayuno y la comida. Muchos sudcalifornianos se desvelaron para ver su participación.
Algunos comerciantes abrieron sus negocios tarde para verla. Quienes no observaron la transmisión en vivo, esta mañana brincaron de emoción tras la repetición, como la familia Márquez Murillo.
"Pegamos un grito de emoción todos. Mi abuelita, mi mamá, mis tías, mis hermanas, todos nos reunimos para verla y sentimos bien padre cuando le dieron la medalla", expresa el joven Gilberto Márquez Cota, mientras prepara los burritos de machaca para los comensales que llegan a La Garita, un restaurante de gran tradición en la localidad, en el kilómetro 29 de la carretera a Todos Santos.
Y de lo mismo hablan los traileros que allí se encuentran y los turistas que llegan a comer algo antes de continuar con su viaje.
"Que una jovencita que uno ha visto crecer aquí gane una medalla en juegos olímpicos. ¡Uy no! Es una emoción muy bonita", señala María González, mientras se toma una taza de café de grano y espera su comida.
En el malecón de La Paz, en los lugares frecuentados por Paola se percibe un ambiente festivo.
En el restaurante de pescados y mariscos el Moyeyo's, del que es clienta asidua la clavadista mexicana, los trabajadores ansían ver su próxima participación, pero sobretodo el regreso a su entidad. Y anuncian fiesta en grande para recibirla.
"Estamos muy emocionados todos aquí, es nuestro orgullo la Paolita. Más los que la conocemos desde hace tiempo y que hemos visto cómo se ha superado. Queremos festejarla", expresa el dueño del lugar, Fernando Alvarado.
Y sostiene que cuando la joven regrese a tierras sudcalifornianas, le preparará su platillo favorito, almejas rellenas asadas al carbón.
"Es lo que más nos pide aquí, ya la conocemos", menciona.
Así que sus conocidos y amigos planean ya la bienvenida.
La celebrarán con unas almejas reinas traídas desde la isla Cerralvo, en el mar de Cortés.
"Se merece eso y más y todo nuestro reconocimiento", señala Fernando.