La ubicación de los líderes de Estado durante la ceremonia de inauguración, las protestas, los problemas de seguridad alimentaria o cualquier emergencia que tenga lugar durante una competición están en la lista de 21 prohibiciones que las autoridades chinas han hecho a sus periodistas.
Según informa hoy el diario independiente "South China Morning Post", citando a periodistas locales, los profesionales chinos no pudieron informar del apuñalamiento de un ciudadano estadounidense el pasado sábado, en virtud de esta normativa, que fue enviada a los medios chinos el mes pasado.
Las autoridades confiscaron las libretas a los reporteros chinos que entrevistaron al equipo de voleibol estadounidense, ya que el fallecido era el suegro del entrenador.
Otro de los tabúes de la lista se refiere al bloqueo de webs con contenidos críticos o molestos para el gobierno chino (derechos humanos, Tíbet, democracia, Tiananmen, Amnistía Internacional), que para sorpresa de los periodistas extranjeros desplazados al Centro Internacional de Prensa se produjo hace dos semanas, contraviniendo la promesa de Pekín de respetar la libertad de prensa.
En la lista de prohibiciones, que suele emitir el Departamento de Propaganda del Partido Comunista de China, se exige a los periodistas que se refieran a Taiwán, isla autogobernada en democracia, pero considerada parte de su territorio por China, como "China Taipei", o bien de forma más lírica, "isla preciosa".
Los reporteros de China, uno de los regímenes más censores del planeta, tampoco pueden usar términos "racistas", como "blanco" o "negro", al referirse a la gente.
Para evitar que se produzca ningún tipo de error, los departamentos de propaganda provinciales han recibido órdenes de mantener reuniones diarias con la prensa de sus provincias desplazada a Pekín.
El portavoz del comité organizador BOCOG, Sun Weide señaló al diario: "No conozco bien la situación, pero los periodistas chinos disfrutan bastante del derecho a cubrir los Juegos. Sus derechos están protegidos por la Constitución china".
En cuanto al COI, su portavoz Giselle Davies aseguró que van a "preguntar al BOCOG e investigar para conocer los hechos".
Ayer mismo la Federación Internacional de Periodistas, que reúne a más de medio millón de profesionales en todo el mundo, denunció que los enviados especiales a los Juegos están siendo fotografiados, filmados y seguidos por agentes de paisano en Pekín, lo que constituye una violación de la libertad de prensa prometida por Pekín.
fml