Ricardo González Sada, presidente de la Confederación Patronal de México (Coparmex), dijo que el 98% de los delitos cometidos en el país son impunes.
El representante de la Iniciativa Privada comentó que México se ha vuelto inseguro, "hoy cualquier ciudadano puede ser víctima. Hay criminales para todo".
González aseguró que la población ha cedido parte de sus libertades a las autoridades para conseguir una mejor protección, sin embargo, en el balance de las cuentas, son las autoridades las que quedan a deber.
"Esperamos a que nos atiendan en oficinas burocráticas. Nos detienen en retenes para revisiones. Aceptamos que nuestros teléfonos sean intervenidos", dijo.
La IP aseguró que cada vez que se eleva voz y se exigen efectivas, recibimos por respuesta descalificativos, más burocracia, respuestas políticas, echadas de culpas de una a otra autoridad, humillaciones y, por supuesto, más crimen, más brutalidad.
González dijo que la primera responsabilidad del gobierno es garantizar la seguridad de los ciudadanos. La obligación de las autoridades es actuar efectiva y contundentemente para prevenir el crimen y asegurarse que los responsables de conductas prohibidas reciban rápidamente su castigo.
Sin embargo, esa es una realidad lejana en México, las autoridades están más preocupadas por su futuro político que por resolver el problema de inseguridad.
De nada sirven los reclamos entre el Ejecutivo y el Gobierno del Distrito Federal, las faltas de coordinación entre autoridades de seguridad sólo sirven a los criminales para que sigan actuando impunemente, expresó.
No hay vocación de servicio. El interés y la voluntad para proteger al ciudadano es claramente insuficiente, agregó.
González dijo que un país inseguro no vale nada, los nacionales se irán, las inversiones no vendrán, no habrá trabajo, de nada servirá la riqueza que pueda tener en su suelo y aguas.
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