Un enfrentamiento entre dos sujetos y elementos militares y policiacos ha dejado hasta el momento un policía ministerial muerto y dos más heridos en la comunidad de Las Mesas, municipio de Zirándaro, informó la Policía Ministerial del Estado.
Indicó que los hechos iniciaron ayer desde las 7:00 horas cuando policías estatales, federales y ministeriales llegaron para detener a Pascual Monje Solís, como presunto responsable del homicidio de un agente ministerial en días pasados.
El sujeto, a quien algunos consideran un mito, es un ex militar preparado en las fuerzas especiales del Ejército. Tuvo estudios en el extranjero con altas calificaciones y fue guardia presidencial en tiempos del presidente José López Portillo; al salir, el gobierno lo vinculó a la guerrilla en la Tierra Caliente.
El primero en disparar durante el enfrentamiento fue Monje Solís, alias 'El Monje' quien, acompañado de una segunda persona, acribilló al ministerial Antonio Avilés Mendoza, de 45 años de edad.
Entonces, se encerraron en una casa con paredes de adobe de 50 centímetros de espesor, lo que dificultó su captura.
Durante el enfrentamiento que se prolongó hasta las 22 horas de ayer y que se reanudó esta mañana, Pascual Monje ha atacado con armas de diferentes calibres.
Se cree que tiene por lo menos cinco armas de uso exclusivo del Ejército mexicano entre ellas un AK-47 y un rifle G-3, con los cuales ha mantenido a raya a policías y soldados por la precisión de sus disparos.
Por la tarde de ayer le lanzaron bombas molotov al techo de la vivienda la cual se incendió y se desplomó. 'Creímos que el fuego lo iba a sacar y el humo, pero ahí sigue', dijeron los efectivos.
La balacera continuó y el policía estatal Roberto Martínez recibió un disparo en el rifle, le rebotó en una mano, para finalmente impactarse en su rostro. También resultó herido el policía ministerial Wilfredo Upraz Andaluza, quien recibió un balazo a la altura del corazón, pero rebotó en su chaleco antibalas y le dio en un brazo.
Ya por la noche arribaron a la casa soldados del 40 Batallón de Infantería y después llegaron refuerzos acompañados de un coronel. En insistentes ocasiones le llamaron a rendirse pero se negó, incluso para saber si eran del Ejército le pidió al capitán que se identificara con su matrícula.
Los soldados comenzaron a lanzarle granadas de fusil, pero cada lanzamiento era respondido con una ráfaga de disparos desde el interior. En total le aventaron ocho granadas sin resultados. Los efectivos militares y policiacos decidieron suspender los ataques por la noche, no sin antes acordonar el área.
Se esperaba que esta mañana reiniciara el ataque con morteros lanza granadas, luego de que más de cuatro mil cartuchos utilizados contra el ex militar no le hayan hecho nada.
Versiones oficiales indican que pese a los enfrentamientos de la mañana de este domingo aún no ha sido detenido y otras versiones indican que pese al cerco de los policías, pudo haberse dado a la fuga.
grg