Un grupo de 10 personas transexuales y sexoservidoras interrumpieron la
ceremonia de clausura de la XVII Conferencia Internacional de Sida, al
demandar servicios para este grupo de trabajadores, acabar con la
discriminación y las agresiones, así como para el acceso a medicamentos
retrovirales.
Durante poco menos de cinco minutos la ceremonia del cierre de la
Conferencia, a la que asiste el jefe de gobierno capitalino Marcelo
Ebrard fue interrumpida ante los gritos de quienes demandaron “respeto
total al trabajo sexual”.
Un joven encaró, desde abajo de la tribuna, al jefe de gobierno
capitalino al denunciarle que los delegados de varias delegaciones,
entre ellas la delegación Cuauhtémoc, se han dedicado en el último año
a perseguir a los jóvenes con tendencias homosexuales y que su
administración no ha hecho nada para detenerlos”.
Mientras Marcelo Ebrard solo hacía un movimiento de aceptación con
la cabeza, el joven insistía en el último año se han cerrado los
espacios para la manifestación de quienes son gays, homosexuales y
transgénero. Con cartulinas en las que se advierte el nombre de esta
organización denominada Redtrasex en la que se denuncia que el gobierno
mexicano no proporciona alimentos a los portadores del VIH, mujeres
sexoservidoras y transgénero lanzaron gritos ante la llegada de un
grupo de organizadores que les pedían se retiraran para que continuara
la ceremonia.
La respuesta de los manifestantes fue: “son los riesgos de no escuchar a la población”.
En este momento fue retomada la ceremonia a la que asisten poco más
de mil personas de los 20 mil representantes de 172 países que se
dieron cita a lo largo de una semana en el Centro Banamex.
mvc/sc