Honduras dejó atrás su desastroso debut en los Juegos
Olímpicos de Beijing al caer 3-0 ante Italia y ahora se recupera para cambiar
su imagen en el choque de vida o muerte del domingo frente a Camerún.
"Estamos conscientes de que nos jugamos nuestra última
carta. Es una final para nosotros y tenemos la esperanza de clasificar a la
siguiente fase", comentó el viernes a la AP el volante hondureño Marvin
Sánchez.
Para el jugador del cuadro hondureño Platense, la
promesa ante Camerún es "dejarlo todo, porque es la única oportunidad que
tendremos y vamos a tratar lo lograr el objetivo".
El choque se disputará en el estadio olímpico de
Qinhuangdao, a unos 250 kilómetros al sureste de Beijing.
Honduras, que cumple su segunda participación
olímpica, está en el sótano del Grupo D, sin puntos, al caer el jueves 3-0
frente a Italia, que quedó al tope de la clasificación con tres unidades.
Camerún y Corea del Sur, que completan el grupo,
empataron 1-1 y tienen un punto cada uno.
Los dirigidos por el ex seleccionado mundialista
Gilberto Yearwood buscaban arrancar con una victoria y saldar una deuda
pendiente con los italianos que los habían vencido 3-1 en los olímpicos de
Sidney 2000.
En esos olímpicos, en los que quedaron eliminados en
la primera fase, habían arrancado con un empate 3-3 con Nigeria y en el cierre
ganaron 2-1 a Australia.
gdh