El obispo de la diócesis de Nezahualcóyotl, Carlos Garfias Merlos, señaló que la Iglesia católica acepta en casos graves la pena de muerte.
"Bueno, la Iglesia, en un momento dado, acepta, en el caso de delitos graves, como es el secuestro, las penas más fuertes, como puede ser la cadena perpetua, o también la pena de muerte", indicó.
El prelado expresó que la Iglesia y la sociedad reprueban todas esas formas de delincuencia que dañan a la sociedad, como el secuestro.
"Yo creo que a los secuestrados se les debe de aplicar las penas máximas para que puedan realmente darse cuenta de la gravedad del delito que cometieron", expuso.
En tanto, el vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, el perredista Luis Sánchez Jiménez, se pronunció en contra de instaurar la pena de muerte en el país para acabar con la delincuencia organizada.
Lo que se requiere, dijo, es una depuración a fondo de las instituciones de seguridad pública en todos los niveles de gobierno.
Sobre el llamado del presidente Felipe Calderón de frenar la delincuencia, Sánchez Jiménez manifestó que es urgente la remoción de funcionarios en las áreas de seguridad pública.
"El procurador Eduardo Medina Mora es un personaje que ya demostró su incapacidad. El secretario de Seguridad Pública Federal (Genaro García Luna) no puede estar más en ese cargo, ya que demostraron que no pueden con el paquete", puntualizó.
Por su parte, el gobernador del estado de México, Enrique Peña Nieto, afirmó que no es con la elevación de penas como se puede abatir la delincuencia, sino lo que importa más es que se apliquen de manera eficiente, ya que el incremento de penas no es la inseguridad.
El mandatario mexiquense dijo que se pueden imponer penas de muerte, cadenas perpetuas, muchos años de prisión, pero lo importante, aseguró, es que se apliquen, cualquiera que sea la pena.
Peña Nieto explicó que los castigos que establece la legislación local, son penas de por sí elevadas, lo que tiene que evitarse es la impunidad, de quienes cometan delitos queden fuera de la aplicación de la ley, que evadan la ley, para lo que cual se tiene que hacer un mayor esfuerzo.
"Lo que no podemos permitir es que cada tragedia que se vive en muchas familias haga que la autoridad reaccione queriendo ahora si ahogado el niño tapar el pozo".
Los tres fueron entrevistados al término del II Informe del alcalde perredista de Nezahualcóyotl, Víctor Manuel Bautista López.
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