Alrededor de 225 internos del Reclusorio Oriente se encuentran bajo un programa para desintoxicarse.
Para combatir su adicción a las drogas, sobre todo a la cocaína en su presentación de piedra, los reos se encuentran en aislamiento del resto de la población penitenciaria y de sus familiares por tres meses.
Rubén Fernández Lima, director de ese penal ubicado en Iztapalapa, explicó que este programa fue creado por las mismas autoridades penitenciarias, y es un modelo basado en el tratamiento terapéutico a través de técnicas conductuales.
Por ello, los hombres que combaten las drogas realizan actividades físicas, educativas, recreativas y sicoanálisis.
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