Entre las prioridades de Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), están colocar en la agenda el tema del financiamiento al desarrollo, el monitoreo a programas gubernamentales y los compromisos para enfrentar el cambio climático.
Bárcena, mexicana que asumió hace un mes la titularidad de ese organismo de Naciones Unidas, viajó con la comitiva del secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, y expuso su plan de trabajo.
En el primer punto, dijo que la experiencia muestra que el mercado no se hace cargo de los temas sociales, como la reducción de la pobreza o el combate contra la desigualdad económica, lo que hace necesaria la participación del Estado.
Respecto al seguimiento a la eficacia de los programas gubernamentales, indicó que la unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), dirigida por Michelle Bachelet, presidenta de Chile, invitó a la CEPAL a monitorear el desempeño de las políticas públicas, de forma independiente y de acuerdo con sus propios parámetros.
En torno al cambio climático, consideró de vital importancia que se alcance lo que definió como "seguridad climática", esto es, un acuerdo para evitar que la emisión de bióxido de carbono supere las 550 partículas por millón (actualmente se lanzan a la atmósfera 440 partículas por millón), porque de no atenderse ese problema la temperatura del planeta podría ascender hasta 2 y medio grados centígrados, lo que sería desastroso para la humanidad.
gdh