De acuerdo con información de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) en el 2007 las aerolíneas pagaban 73 dólares por barril de petróleo, lo que tuvo un costo para la industria a nivel mundial de 136 billones de dólares. Cada dólar que sube el petróleo le cuesta al sector aéreo 1.6 billones de dólares.
Para el 2008 se pronostica que las pérdidas serán por 2.3 billones de dólares en toda la industria. En promedio en estos días el barril se mantiene en 120 dólares.
Sin embargo, si el petróleo se mantiene en 135 dólares por barril, las pérdidas podrían superar los 6 mil millones de dólares.
Aunado, la desaceleración económica de Estados Unidos, los problemas financieros como la crisis hipotecaria y la competencia entre aerolíneas también están impactando.
La industria observa una desaceleración principalmente en el segmento de los viajeros de negocios.
Debido a esta situación las aerolíneas están buscando salir adelante a través de fusiones, desde el 2006 se dio la unión de AirFrance-KLM. Existen otras en pláticas y en espera de que las autoridades antimonopolio les den lus verde para operar unidas como Delta-Northwest, British Airways-Iberaia, Continental-United, Gol-Varig y China Easter-Shangai Airlines.
Algunas que no lograron librar la turbulencia han sufrido suspensiones o pasaron al Capítulo 11 de la Ley de Bancarrota de Estados Unidos. Por ejemplo: MaXjet, Big Sky, Aloha, ATA, Skybus, Champion y Frontier en Estados Unidos. En México la autoridad aeronáutica suspendió a Líneas Aéreas Azteca, Express Jet (que pagó a tiempo sus adeudos con la Secretaría de HAcienda), Aerocalifornia y ayer anunció que suspenderá a Avolar y a Nova Air si no cumplen con sus pagos.