Alexander Solzhenitsyn, cuyos persistentes y solitarios esfuerzos literarios ganaron la fuerza de una profecía al poner al descubierto las graves tribulaciones del comunismo soviético plasmadas en algunas de las obras históricas y de ficción más poderosas que se hayan escrito en el siglo XX, murió el domingo pasado, informó su hijo, Yermolai. El escritor ruso, de 89 años, falleció a causa de una falla cardiaca.
Solzhenitsyn vivió casi 17 años más que el país y el sistema a los que combatió durante años de encarcelamiento, ostracismo y el exilio.
El escritor era un oscuro e inédito maestro de mediana edad que daba clases de ciencia en un pueblo ruso, cuando saltó a la escena literaria en 1962 con "Un día en la vida de Ivan Denisovich". La novela, que rompía con los moldes establecidos de la época y narraba la vida de un preso en un campo de trabajos forzados, fue un gran éxito. De pronto, al autor se le empezó a comparar con gigantes de la literatura rusa como Tolstoy, Dostoyevski y Chekov.
Durante las siguientes cuatro décadas, la fama de Solzhenitsyn se extendió por todo el mundo. El autor se basó en sus experiencias con el régimen totalitario para escribir evocadoras novelas como "El primer círculo" y "El pabellón del cáncer", así como obras históricas como "Archipiélago Gulag".
''Gulag'' fue un monumental recuento y análisis del sistema soviético de los campos de trabajo forzado, una cadena de prisiones en las que, según cálculos de Solzhenitsyn, fueron encerradas cerca de 60 millones de personas en el siglo XX. El libro provocó que el autor ruso fuera expulsado de su tierra natal. El diplomático estadounidense George F. Kennan calificó la obra como "la acusación individual más poderosa e importante que se haya escrito contra un régimen político en los últimos tiempos".
Solzhenitsyn fue heredero de una tradición literaria rusa enfocada en la moral y con frecuencia profética. El escritor daba la imagen adecuada: con un rostro severo, ceño altivo y barba al estilo Viejo Testamento, rememoraba a Tolstoy al tiempo que lucía como un Jeremías moderno que denunciaba los horrores del Kremlin y posteriormente los excesos de occidente.
En casi medio siglo se han vendido más de 30 millones de sus libros en todo el mundo y han sido traducidos a casi 40 idiomas. En 1970 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.
Solzhenitsyn logró su éxito inicial gracias a la decisión del líder soviético Nikita Khrushchev de permitir que ''Ivan Denisovich'' fuera publicado en un periódico popular. Khrushchev creía que la obra de Solzhenitsyn promovería la línea liberal que él había impulsado desde su discurso secreto de 1956 en el que habló de los crímenes de Stalin.
Sin embargo, poco después de que la obra se publicó, Khrushchev fue reemplazado por radicales de línea dura, quienes emprendieron una campaña para silenciar al autor. Dejaron de publicar sus obras, lo acusaron de "vándalo'' y ''traidor", le confiscaron sus manuscritos e interrogaron a sus amigos.
Traducción: Gabriela Cornejo
mzr