El hecho de ser casado o divorciado entre los
35 y los 55 años aparentemente tiene cierta influencia en el riesgo de
desarrollar Alzheimer y otras formas de demencia al tiempo que envejecemos.
Desde hace tiempo se tiene entendido que las
relaciones sociales pueden disminuir el riesgo de desarrollar demencia. En Junio,
investigadores de Harvard reportaron que la socialización activa en la edad
adulta puede ayudar a aplazar los problemas de memoria.
No obstante, la mayoría de las investigaciones
sobre relaciones sociales y demencia analizan la vida social de los ancianos.
El estudio más reciente, presentado en la
Conferencia Internacional sobre la enfermedad de Alzheimer en Chicago este año,
se centró en el efecto que pueden tener las relaciones sociales de los 35 a los
55 años sobre el riesgo a largo plazo. Para esta investigación, se mantuvo un
registro de dos mil hombres y mujeres en Finlandia a partir de los 50 años y
hasta los 70.
Los expertos encontraron que la gente que vivió
con un cónyuge o pareja de los 35 a los 55 años tuvo un riesgo 50% menor de
desarrollar demencia respecto de la gente que vivió sola. El tiempo que
vivieron solos y las razones por las que lo hicieron también jugaron un papel
en el riesgo. Vivir solos durante toda la edad adulta duplicó el riesgo, pero
los que se casaron y posteriormente se divorciaron y permanecieron solteros
entre los 35 y los 55 años mostraron tres veces ese riesgo.
Los que presentaron un mayor riesgo de
desarrollar demencia fueron los que perdieron a su pareja antes de ese periodo
de tiempo y siguieron viviendo solos como viudas o viudos. El estudio encontró
que dichos individuos tenían seis veces más probabilidades de desarrollar
Alzheimer respecto de los que estaba casados.
"Esto sugiere dos factores que influyen en el
desarrollo de este tipo de padecimientos: estimulación social e intelectual y
emociones que dejan impresiones duraderas en la subconciencia", señaló la
principal autora del estudio, Krister Håkansson, investigadora en el ámbito de
la psicología en la Universidad Växjö y el Instituto Karolinska en Suecia.
"Desde el punto de vista práctico, muestra qué tan importante es ayudar a la
gente que pasa por alguna crisis".
Håkansson añadió que investigaciones futuras se
centrarán en determinar si el riesgo es influenciado por la calidad de la
relación o si alguien siempre tuvo la intención de vivir una vida de soltero o
no.
Traducción: Mariana Toledo
gdh