El subsecretario del Sistema Penitenciario Federal, José Patricio Patiño Arias, reveló que la prisión de máxima seguridad del Altiplano ya rebaso su máxima capacidad para alojar internos y paso de 724 reclusos a 744, cifra que no parecería excesiva pero que rebasa todos los estándares internacionales de operatividad sin control para este tipo de centros penitenciarios, señaló.
Agregó que hacia allá se encamina el Centro Federal de Readaptación número 2 de Puente Grande, Jalisco, el cual “está a punto también de rebasar su máxima capacidad”.
Añadió que hasta el momento el Centro Federal de Rehabilitación Social (Cefereso) número 3, de Matamoros, está operando en los limites ideales que indican los estándares internacionales para prisiones de máxima seguridad, y que es de 524 internos.
Por ello, dijo ante diputados federales de la Comisión de Seguridad Pública, con los que sostuvo una reunión de trabajo, se está proyectando la construcción de otro centro federal de máxima seguridad tipo Supermax, además de otras 24 instituciones carcelarias en todo el país, de diferente tipo y con un promedio de capacidad instalada de mil 500 lugares.
La prisión Supermax tendrá una capacidad máxima para 300 internos, añadió al presentar un diagnóstico completo sobre la situación del sistema penitenciario en el país.
Patricio Patiño dijo que actualmente las 441 prisiones existentes en México tienen un déficit o sobre cupo de poco más de 55 mil internos.
Hoy en día, dijo, el sistema carcelario tiene en sus celdas a 218 mil 30 internos, cuando la capacidad instalada real es para dar cabida a 167 mil 281 reclusos.
arn