Igual que el indio Jerónimo, el protagonista de su obra “Apaches” Víctor Hugo Rascón Banda es un guerrero que está en el paraíso de los que dieron batalla, de los que en vida lucharon por la cultura y la palabra; así lo dijo la actriz Luisa Huertas, quien fue una de las amigas más cercanas del dramaturgo, escritor y abogado, y una de las actrices que llevaron a escena sus obras.
La protagonista de “La Mujer que cayo del Cielo”, dijo que Víctor Hugo está en el paraíso de los guerreros y ahora les toca a los actores, dramaturgos y directores seguir en la lucha.
“Los que tuvimos el privilegio de conocerlo, de hacer sus obras y ser sus amigos seguiremos guerreando por la cultura, por la palabra y por el teatro. Víctor Hugo está vivo en nuestros corazones, en nuestra alma y en nuestro quehacer; está en el paraíso de los guerreros y aquí se quedan otros guerreros para pensar en él, recordarlo y mantenerlo vivo”, señaló Huertas.
El escenógrafo Gabriel Pascal señaló que el autor de “Contrabando” y “La Malinche”, dejo un ejemplo de vida, porque no solo lucho por el bienestar de los artistas sino también y sobre todo lucho por la vida.
“Fue ejemplar su lucha y tenemos una lección de vida que no debemos olvidar, nos tocará a nosotros continuarla, no fue en vano la tarea de Víctor Hugo; como creador es uno de los pocos artistas contemporáneos que hablo de nosotros mismos”, manifestó.
El presidente de la Sociedad General de Escritores de México, que hace apenas un mes había ingresado a la Academia Mexicana de la Lengua, trabajaba con Diego López —sobre Pancho Villa— y con varios amigos, entre ellos Luisa Huertas, había previsto hacer una lectura de su obra de teatro inédita “El Niño Azul”, que tal vez podrían continuar, para recordarlo el día de su cumpleaños, que será en unos días.
Por su parte, director teatral Eduardo Ruiz Saviñón, que fue uno de sus primeros amigos al llegar a la ciudad de México, lo recuerda como un gran artista, gran luchador que sabía defender a los creadores y sobre todo como un amigo incondicional.
Tuvo la oportunidad de verlo hace un mes, cuando trabajaron juntos en la grabación para la UNAM, de una serie de cuentos biográficos, en los que el dramaturgo nacido en 1948, en Uruáchic, Chihuahua, habla de sus vivencias en ese pueblo minero de Santa Rosa y de sus recuerdos, cuando tenía tres o cuatro años, sobre personas, muchos de ellos criminales, que eran procesados por su abuelo y su padre; historias que se podrán escuchar en la página de la Universidad en lo que se llamará Red de Descargas UNAM.
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