El gobierno federal debe esperar a que termine de dictaminarse la iniciativa en materia energética, antes de comenzar a negociar con su par de Estados Unidos la forma en que serán explotados los recursos petroleros que comparten en aguas del Golfo de México, aseguró el senador Alberto Anaya.
El también dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT) --que junto con el PRD y Convergencia forman el Frente Amplio Progresista-- dijo que es preocupante el gran compromiso que Felipe Calderón tiene con los norteamericanos, particularmente con la administración de George W. Bush.
"Nos preocupa que Calderón tenga más interés de complacer a Bush y a su gobierno que atender los grandes reclamos de la nación que se niegan rotundamente a que esta Pemex se entregue al extranjero".
El coordinador parlamentario del PT en el Senado refirió además que Calderón Hinojosa se equivoca al señalar que la consulta ciudadana sobre la reforma energética del pasado domingo pretendió desprestigiar al proceso legislativo que se sigue en el Congreso de la Unión.
Aseguró que ese ejercicio ciudadano puso en evidencia lo que dicen las encuestas nacionales, que alrededor de 80% de la población mexicana se opone a la privatización de Pemex.
En ese sentido --indicó-- la consulta cumplió con su objetivo de manera clara sobre cuál es el sentir de la ciudadanía.
"Está equivocado Felipe Calderón, la consulta cumple con sus intereses al diferencias el gran rechazo que tiene el pueblo de México a la privatización del petróleo".
Para el senador Anaya no tiene explicación el argumento del gobierno federal de abrir la paraestatal al capital privado y extranjero.
"Cuando los precios del petróleo alcanzaron sus niveles más altos en todo su historia, cuando tenemos ingresos extraordinarios por la venta del hidrocarburo, ¿cómo decimos que no tenemos recursos para que con nuestros propios medios construir refinerías?".
Expuso que el debate petrolero en el Senado de la República arrojó coincidencias de que no hay ninguna justificación financiera ni tecnológica para privatizar Pemex.
"Ni mucho menos la necesidad de poner el riesgo la soberanía de la nación dejando a empresa extranjeras un recurso no renovable tan importante como el petróleo", apuntó.
mdz