La prensa española advirtió hoy al candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barak Obama, que los ciudadanos europeos no votarán en los comicios estadounidenses y que deberá asumir los riesgos de su gira europea.
El periódico ABC apuntó que Obama, quien ayer protagonizó un espectacular y masivo mitin en Berlín, añadió nuevos horizontes a su campaña electoral al visitar los principales centros de atención de la política exterior estadounidense.
"No se puede negar que se trata de un acierto que le servirá para conocer de primera mano aspectos a los que hasta ahora se refería abiertamente, y no siempre con demasiado conocimiento de causa", aseveró.
Sin embargo, explica el diario, por desgracia en su periplo se ha limitado a hacer campaña por donde ha pasado, como si esperara que los iraquíes o los alemanes fueran a participar en la elección presidencial en Estados Unidos.
El rotativo consideró que un baño de realismo en política internacional es bueno para alguien que aspira a dirigir "la mayor superpotencia del planeta, pero el primero que debe asumir los resultados de esta gira es él mismo".
Esto, abundó, para así cambiar su visión del mundo y ajustar a la realidad su oferta a los ciudadanos estadounidenses.
Subrayó que el papel de Estados Unidos en el planeta es demasiado serio como para que alguien que aspira a la Casa Blanca se permita jugar con él, en términos de una campaña electoral.
A su vez, el diario El País destacó que el meollo del mensaje de Obama en Europa ha sido la necesidad de que este continente contribuya más y mejor a contrarrestar las diversas amenazas a la seguridad global, desde Irán a Oriente Próximo o la proliferación nuclear.
Añadió que en particular se ha referido a la alarmante situación en Afganistán, donde la Organización del Tratado del Atlántico Norte hace lo que puede y cuya situación, tras su fugaz visita, el senador afroamericano describe caritativamente como precaria.
"Aunque reclama a Europa como socio favorito de Estados Unidos, Obama ha podido percibir en su conversación con la canciller alemana Angela Merkel los claros límites alemanes a su inmersión profunda en el avispero afgano", expuso.
"Donde Washington quiere tropas de combate, Berlín prefiere que sus militares construyan escuelas y pozos", abundó.
No obstante, el periódico español advirtió que trasladar a la compleja realidad política la entrega popular manifestada en Berlín como el conjunto de la "obamanía" que se extiende por Europa tiene riesgos.
"Las expectativas de momento son sólo eso, expectativas; no es todavía el próximo presidente del país más poderoso del mundo. Si llega a serlo, puede decepcionar a quienes ahora le admiran", aseveró.
Además, estimó prematuro aventurar qué significará para Europa una presidencia de Obama, a la vista de sus vacilaciones en cuestiones como la retirada estadounidense de Irak, el cambio climático el estatus de Jerusalén.
"A la postre, al presidente de Estados Unidos no lo eligen los europeos. Y su marcaje no lo hacen los políticos o la prensa del Viejo Continente, sino sus conciudadanos y un Congreso donde, con frecuencia, la Casa Blanca obtiene la mitad de lo que pretende", concluyó.
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