La frase
¡qué bonita familia! no siempre puede aplicarse en el caso de los famosos,
aunque si se toma en su sentido irónico quedaría a la perfección para algunos
que han tenido que enfrentar escándalos provocados por sus propios hijos.
El más
reciente caso es el de Frida Sofía, la joven hija de Alejandra Guzmán que la
semana pasada fue internada en un hospital a causa de una sobredosis de
pastillas y alcohol.
Aunque su
abuelo, Enrique Guzmán, dijo que a su nieta se le habían "ido las patas" en esa
ocasión, unas fotos publicadas por una revista de espectáculos demostraron que
el consumo de alcohol es frecuente en Frida, pues fue captada con una amiga
bebiendo tequila directamente de la botella y en actitud cariñosa con otra
chica días antes de su hospitalización.
Dicen que
Frida Sofía pudo haber ingerido en exceso esas sustancias por la decepción que
le causó saber que su mamá había recaído en sus adicciones. Hasta ahora se
desconoce el paradero de Alejandra Guzmán, pero una periodista confirmó que la
cantante se encuentra en rehabilitación.
Todo queda en familia
Otro caso
que ocasionó mucho revuelo en meses recientes fue el de Cristian Castro, quien
desde su matrimonio con Valeria Liberman se alejó de su madre, Verónica Castro,
y del resto de su familia.
Aunque
La Vero se negaba a hablar de las causas por las que no tenía una relación
más cercana con El Gallito Feliz, se dijo que el cantante la había
golpeado, declaración que fue confirmada en los tribunales de Miami, pues
durante su proceso de divorcio de Liberman, Cristian aceptó que había golpeado
a su madre y a su esposa, además de tener conductas inapropiadas con sus hijos.
En enero de
2006 un caso que impactó al mundo de la farándula en México fue el de Regina del Pilar Campos Insuástegui, hija de la actriz Regina
Torné, que fue encontrada culpable del homicidio de una mujer, esposa de su
amante, a quien quemó. La mujer, de entonces 35 años, fue condenada a 35 años
de cárcel.
¡Con esos hijos... para qué quieren enemigos!
En Estados
Unidos, el polémico Marlon Brando tuvo que sacar la cara por su hija Cheyenne,
quien desde los 16 años comenzó a
fumar, beber en exceso y a probar drogas. A los 19 años sufrió un accidente
automovilístico que le dejó cicatrices en el rostro, situación que obligó su
retiro del mundo del modelaje y le ocasionó problemas sicológicos.
Diagnosticada con esquizofrenia, Cheyenne se suicidó en 1995.
Sin
embargo, la chica no fue la única que causó dolores de cabeza a Brando, pues
también su hermano Christian estuvo envuelto en problemas con la policía. El
hijo mayor de Brando fue acusado del asesinato del novio de Cheyenne, pero
siempre aseguró que se trató de un accidente.
En fechas
más recientes, Nicole Richie, hija adoptiva del cantante Lionel Richie, pasó
una hora tras las rejas como parte de su condena por conducir bajo el efecto de
estupefacientes.
Sean
Stewart, hijo del también cantante Rod Stewart, es otro que ha tenido que verse
las caras con la policía, pues el año pasado fue acusado de agresión y
vandalismo a su salida de una fiesta en Hollywood.
Finalmente,
Tatum O'Neal, hija del actor Ryan O'Neal, fue arrestada en junio por posesión de cocaína. La actriz
declaró que desde hace tiempo enfrenta una batalla contra las drogas.
cvtp