"Yo no soy Dios para perdonar a nadie", respondió Guadalupe Acosta Naranjo cuando se le solicitó su opinión sobre los insultos que le lanzó en días pasados su compañero Alejandro Encinas.
"No voy a responder a insultos, Alejandro es un hombre que tiene fama de conciliador, de alguien que busca acuerdos, creo que debería no dejarse llevar por algunos asuntos personales de sus amigos Gerardo Fernández Noroña o de Dolores Padierna", dijo el presidente sustituto del PRD.
Como se sabe, Encinas lo calificó de tonto e inútil.
-¿Perdonará a Encinas?
"Yo no soy Dios para perdonar a nadie, pero no me pegan esos insultos, a mi no me gusta el método de los ladrillazos para discutir".
En opinión de Acosta Naranjo, ayuda más hacer propuestas, convocar a la unidad, por lo que alguien que piensa dirigir al partido no debería lanzar insultos.