"Hoy en la tarde habremos de tomar las medidas correspondientes, pero en principio el día de mañana (miércoles) se suspenden las actividades en los campos de verano, se suspenden las actividades en los parques y se inicia ya el momento de preparación para recibir el efecto de esta tormenta tropical, que seguramente ya se convirtió en huracán", explicó el gobernador Natividad González Paras.
En rueda de prensa, en las oficinas alternas de gobierno, el mandatario aseguró que en breve entrara en contacto con los capitanes de empresas y se emitirá la alerta a todos los corporativos pequeños, mediano y grandes para que sean flexibles y prudentes en torno a la asistencia laboral y riesgos a lo que expongan a sus trabajadores.
"Hablaremos mañana temprano o en el transcurso de le noche con las empresas para que asuman la parte que corresponde, como lo hicieron de manera responsable en el caso del huracán Emiliy".
González Parás enfatizó que este fenómeno meteorológico no tiene la dimensión de otros que han trastocado la vida de Nuevo León "pero yo les recuerdo que en el área metropolitana de Monterrey, sin haber huracanes hemos tenido lluvias intensas en ciertas partes de la ciudad y han generado problemas mayores".
"En la hipótesis de que sean lluvias muy intensas, aún sin que haya vientos huracanados pues el problema se puede presentar severo para la población, no sólo del área metropolitana de Monterrey, sino también del resto del Estado".
Aseguró que desde iniciada la temporada de huracanes y ciclones se trabaja en coordinación con los ayuntamientos para el desazolve y limpieza de ríos y alcantarillas.
De acuerdo al comité de contingencias hidrometeorológicas, conformado por los departamentos de Protección Civil de los municipios, el DIF y los organismos de emergencia, el arribo a Nuevo León de Dolly, que llegaría como huracán de categoría 1, es esperado para la tarde del miércoles o mañana del jueves con lluvias de hasta 150 milímetros en 24 horas.
En este sentido Gilberto Montiel, titular de la Secretaría de Salud, informó que la dependencia a su cargo puso a disposición 500 Centros de Salud, así como personal y medicamentos.
Protección Civil y el DIF del municipio metropolitano de Apodaca anunciaron a la comunidad que se encontrarán habilitados dos albergues para atender a las personas que requieran de un lugar seguro para resguardarse de las inminentes lluvias.
El primer albergue se encuentra en la Casa Club del Adulto Mayor Apodaca, que se localiza en la cabecera municipal, y que está en capacidad de atender hasta 100 personas y el segundo albergue se localiza en el Comedor de Pueblo Nuevo; en ambos lugares se cuenta con catres, colchonetas, así como cocina y despensas para la preparación de alimentos.
"En caso de ser necesario, se podrían acondicionar inmediatamente otros cinco edificios públicos para atender a los posibles afectados", dijo el edil apodaquense Raymundo Flores Elizondo.
"Un grupo de alrededor de 20 paramédicos y voluntarios están listos para las labores preventivas y de atención ante cualquier eventualidad", abundó.
El también municipio metropolitano de Guadalupe se encuentra realizando la limpieza de al menos 12 puntos de riesgo donde se pueden presentar problemas en caso de precipitaciones intensas.
La alcaldesa guadalupense Cristina Díaz Salazar dijo que la limpieza abarca ríos, arroyos y vados donde frecuentemente enfrentan problemas por las lluvias.