El primer ministro británico Gordon Brown llegó hoy a Bagdad para realizar negociaciones con su homólogo iraquí Nuri Maliki y líderes militares, reportó la cadena informativa BBC.
La visita sorpresa de Brown se enfocará al futuro de los cuatro mil soldados británicos que se encuentran confinados en una base militar cercana al aeropuerto internacional de Basora, a 550 kilómetros al sur de la capital iraquí.
Los planes para que las tropas británicas fueran divididas en la primavera se retrasaron debido a la violencia en Basora a finales de marzo.
Los números de efectivos fueron reducidos de cinco mil a cuatro mil entre octubre y abril de 2007.
Los comandantes militares ahora dicen que esperan que los números se reduzcan durante el curso de 2009.
El mandado de la Naciones Unidas que protege a las tropas extranjeras en Irak expira a finales de este año. Los estadounidenses están negociando un nuevo acuerdo bilateral para que su presencia continúe, y los británicos tendrían que hacer lo mismo.
En el pico de la actividad militar británica en Iraq en 2003 hubo 26 mil soldados apostados en el país.
Brown sostendrá también un encuentro con el presidente iraquí, Jalal Talabani, durante su breve visita.
En diciembre, el jefe de gobierno de Reino Unido dio las gracias a las tropas por su trabajo, mientras que anunció la entrega oficial de Basora a las autoridades iraquíes.
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