El auditor superior de la Federación, Arturo González de Aragón denunció opacidad, complejidad y confusión de 21 empresas en donde Pemex tiene participación accionaria, es decir filiales de la petrolera que operan tanto dentro del país como en el extranjero.
"Ninguna de ellas rinden cuentas a nadie y se manejan con total opacidad".
Durante el foro de debates sobre la reforma energética, en la mesa correspondiente a la Transparencia, Rendición de Cuentas y Corrupción en Pemex, el encargado de vigilar los recursos públicos desde el poder Legislativo aseguró que en la revisión a las cuentas públicas de los últimos seis años se detectó que la paraestatal tiene participación accionaría en 54 empresas, cuyo valor a diciembre del 2004 ascendía a seis mil 500 millones de pesos.
Sin embargo, y como resultado de la fiscalización efectuada, se encontró que Pemex "no proporcionó información de los comisarios de 40 empresas filiales ni documentación comprobatoria de las autorizaciones del Consejo de Administración para invertir en cuando menos nueve de ellas.
Otras 21, que operan en el extranjero y, no obstante su participación estatal mayoritaria "no se ajustan al marco jurídico aplicable y sus resultados no son revelados con suficiencia en la Cuenta Pública Federal".
Al 31 de marzo de 2008, Pemex mantenía registros de las siguientes empresas subsidiarias: Kot Insurance Company, PMI Comercio Internacional, PMI Holding BV, PMI Holding Petróleos España, PMI Trading, PMI Marine y Max Gas International.
En donde es asociada se encuentran Repsol YPF, Deer Park Refining, Mexicana de Lubricantes, Gasoductos de Chihuahua, Instalaciones Inmobiliarias para Industrias, Cia. Mexicana de Exploraciones, Pan American Sulphur y Pasco International.
Por otro lado, Gonzáles de Aragón afirmó que el desarrollo de la industria petrolera, como parte de la política energética, sólo será posible si ésta se sustenta en una sólida situación financiera.
Indicó que antes que seguir sangrando fiscalmente a Pemex, Hacienda debe hacer su trabajo y resolver los grandes problemas tributarios y de eficiencia regulatoria que aquejan al país, como el hecho de que la devolución de impuestos se encuentre altamente concentrada en el país, lo que contraviene el principio de equidad fiscal.
"En 2005, 50 grandes contribuyentes pagaron de ISR 74 pesos en promedio".
Asimismo, se detectaron contribuyentes con adeudos de créditos fiscales que obtuvieron devoluciones de impuestos por parte del SAT.
El auditor superior de la Federación reiteró que antes de seguir exprimiendo a Pemex, es urgente mejorar la eficiencia recaudatoria para obtener mayores recursos como amplía el padrón de contribuyentes, eliminar el sector informal de la economía, acabar con el contrabando, simplificar el marco jurídico impositivo, reducir los regímenes especiales, contar con una política fiscal de largo plazo, otorgar certeza jurídica y mejorar la recuperación de las obligaciones en litigio.
Además, pidió a revisar a fondo el régimen laboral de la paraestatal y de su relación con el sindicato, pues hay inconsistencias en los padrones de pensiones y jubilaciones, "toda vez que la base de datos no está integrada, actualizada ni conciliada, y por lo tanto no es confiable ni transparente".
Además, llamó a cerrar los espacios al uso inadecuado de los recursos excedentes que se generan, a la opacidad con la que se manejan y la discrecionalidad con la que se aplican.
"No podemos aceptar que al amparo de la modernización administrativa, estos factores incrementen su nivel de riesgo que invita a la corrupción".
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