Elementos de la Policía Federal detuvieron este miércoles en la ciudad de México a cinco presuntos secuestradores, miembros de la banda conocida como "Los Gaseros", quienes habían plagiado a un comerciante en mayo pasado y exigían dos millones de dólares por su liberación.
Los hechos se registraron la madrugada de este miércoles, cuando agentes federales desplegaron un operativo en las inmediaciones de la delegación Álvaro Obregón, al oriente del Distrito Federal, para detener a Carlos Alberto López Romero, de 33 años de edad, y presunto jefe de la organización criminal.
También detuvieron a Adriana Rodríguez Moctezuma, de 29 años de edad, esposa de López Romero; Ulises Rojas Morales, de 30 años, quien dijo ser policía de la Secretaría de Seguridad Pública local, y presuntamente era el encargado de interceptar a las víctimas y negociar los rescates con los familiares.
Junto con ellos se detuvo al menor Jaime Alberto "N", de 17 años, quien trabajaba como office boy, y a Rocío Trinidad Castillo, de 30, quien era la encargada de proporcionar información sobre las víctimas, aseguró la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) federal.
A los detenidos se les aseguraron una camioneta Chevrolet Trail Blazer azul, con placas de circulación 351-SFV del Distrito Federal, un celular y diversos documentos.
Este grupo criminal presuntamente secuestró el pasado 31 de mayo a un comerciante de 51 años, cuando éste arribaba a su negocio, ubicado en el estado de México y por quien exigía la cantidad de dos millones de dólares por su liberación.
La víctima, quien estuvo en cautiverio en una casa de seguridad, ubicada en la calle Quetzal, lote 30, manzana 30, en la colonia Lomas de Capula, en la delegación Álvaro Obregón, fue liberada cuatro días después de su secuestro.
El cobro de los rescates los realizaba en el Distrito Federal, en las proximidades del segundo piso del Periférico, en la demarcación Álvaro Obregón.
El grupo delictivo usaba varios vehículos al momento de secuestrar a sus víctimas, entre ellos taxis y camiones repartidores de gas, para obstruir las calles y así lograr su objetivo.
Asimismo, como medida de presión, amenazaban con dañar o quitarle la vida a la víctima en el caso de que no fueran cumplidas sus exigencias o si acudían a denunciar los hechos ante las autoridades, de acuerdo con la información de la SSP federal.
fml