El Ayuntamiento local acordó recortar la planta de personal policiaco, como parte de las medidas para resolver un déficit presupuestal de 350 millones de pesos, confirmó el alcalde de extracción panista, Jorge Ramos Hernández.
Advirtió que antes de que concluya julio se hará un despido masivo de agentes, superior a los 35 que despidió en mayo pasado, y explicó que la idea central es continuar con la depuración que inició desde el inicio de su administración, "pues no vamos a tener malandrines o gente que esté traicionando la confianza de los tijuanenses".
El oficial mayor del municipio, Mario Martínez Castillo, adelantó que se estima un recorte de unos 300 elementos en activo, y argumentó que su despido servirá para mejorar el equipamiento de los que queden.
Calculó que Tijuana cuenta con unos 2 mil 400 elementos, pero sólo hay presupuesto y equipo para 2 mil.
Por su parte, el alcalde explicó que se está dando prioridad a la calidad, no a la cantidad de agentes, y advirtió que "de nada me sirven 100 o 200 policías por querer alegar una cobertura cuando están trabajando para el crimen o para extorsionar a la gente en la calle".
Dijo esto en alusión a que la Policía local se encuentra bajo un proceso de depuración por estar contaminada con elementos corrompidos.
Los policías de Tijuana ganan un promedio de 15 mil pesos mensuales, que se convierten en una carga "muy grande" al presupuesto cuando los agentes no hacen bien su trabajo, justificó Ramos Hernández.
Recalcó que el objetivo principal del recorte es avanzar en los esquemas de depuración, no para aliviar el déficit presupuestal que se heredó de la administración anterior encabezada por el priísta Jorge Hank Rhon.
El alcalde aseguró que el recorte de personal se hará con base en los estudios de confianza que practica el Ayuntamiento, con apoyo de la federación, el estado y el Ejército, y aseguró que a estas fechas ya se sabe con quién se cuenta y con quién no.
Sobre los elementos que han sido despedidos por no haber aprobado los exámenes de confianza, o que fueron sorprendidos en actos delictivos y que suman más de un centenar, advirtió que no serán reinstalados en sus cargos ni aunque recurran a juicios legales.
"Mi decisión de depurar la policía es firme y no habrá marcha atrás. No vamos a tener malandrines que traicionen la confianza de los tijuanenses", insistió Ramos Hernández al advertir que este mismo mes habrá un recorte importante, mayor que el de 35 elementos que despidieron en mayo pasado.
El edil adelantó que entre las áreas más afectadas por los recortes está la policía comercial, cuyos elementos se han visto involucrados en hechos delictivos recientemente.
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