El viceministro de Trabajo y Seguridad Social, José Barreiro, afirmó que "la cifra de desocupados" en Cuba "obliga a tomar medidas al respecto", al hablar ante una comisión de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP-parlamento).
Según una versión de sus palabras, que reseñó este miércoles el diario oficial Granma, Barreiro advirtió que la solución no será emplear para rebajar números o cumplir parámetros.
"Se trata de motivar y de propiciar empleos en los cuales la gente sea verdaderamente útil", anotó Granma al citar la declaración del funcionario ante la Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Igualdad de Derechos de la Mujer.
El análisis sobre la situación del empleo en Cuba se produjo cuatro meses después que el gobierno anunció que el país de 11.2 millones de habitantes concluyó 2007 con una tasa de desocupación del 1.8 por ciento.
El oficial Anuario Estadístico de Cuba señala que la isla caribeña tiene 11.2 millones de habitantes, una población económicamente activa (PEA) de 4.8 millones de personas.
Las autoridades han señalado que la Oficina Internacional del Trabajo (OIT) ha reconocido a Cuba la condición de pleno empleo a partir de las estadísticas que la sitúan como la de menor desempleo en Latinoamérica y el Caribe.
Sin embargo, durante el examen del tema "se conoció que un número considerable de personas en edad laboral no busca empleo. Por lo que urge, señalaron los diputados, buscar motivaciones, pues demanda existe", de acuerdo con el reporte de Granma.
La Comisión de Atención a la Juventud, la Niñez y la Mujer es una de las 12 del Parlamento que concluyeron el martes dos días de reuniones previas a la primera sesión anual ordinaria del nuevo Parlamento, que se estrenará el próximo viernes bajo la presidencia de Raúl Castro.
Entre los aspectos a tener en cuenta, los parlamentarios enunciaron la importancia de adaptar opciones de empleo a las características de cada comunidad y la formación de técnicos en especialidades con real demanda.
Además, el seguimiento de la permanencia en los puestos de trabajo, una tarea que, precisaron, debe también ocupar a las empresas, indicó el periódico.
Luego que a inicios de la década de los años 90 el desempleo alcanzó 9.0 por ciento, las autoridades cubanas aplicaron medidas para disminuir la desocupación y en septiembre de 2007 anunciaron que en los últimos cuatro años se mantuvo por debajo de 2.0 por ciento.
Entre las medidas aplicadas incluyeron el pago de salarios para recalificación u otros estudios a los desempleados, entre ellos los obreros que quedaron desplazados por la restructuración de la industria azucarera.
Sin embargo, el gobierno isleño ha reconocido que debido a la crisis económica, los salarios (promedio 408 pesos o casi 18 dólares al mes) son insuficientes para cubrir las necesidades básicas de estos trabajadores, beneficiados además con subsidios y otras ayudas.
En noviembre pasado, el diario Juventud Rebelde publicó que al caminar por calles de La Habana y otras ciudades "adviertes un número considerable de rostros jóvenes que se encuentran en la calle, en las esquinas del barrio o entre las paredes de una casa" sin trabajar.
Analistas señalan entre las causas del fenómeno los bajos salarios, ubicación en centros distantes sin transporte, ambiente laboral poco atractivo, escasas posibilidades de superación y falta de relación entre la profesión estudiada y la plaza de trabajo asignada.
jigh