Los integrantes del Ateneo de la Juventud Mexicana "se desvanecen en la niebla de la mitología", pues poca gente los conoce ahora y son menos los que los lee, afirmó anoche el escritor y cronista Carlos Monsiváis.
Al presentar la obra "Nosotros. La juventud del Ateneo de México", compilación de Susana Quintanilla, el autor de "Días de guardar" subrayó que éste es un volumen armado "con rigor intelectual".
En ese sentido, Quintanilla agradeció a sus colaboradores, quienes investigaron y recogieron información en bibliotecas, hemerotecas y archivos especializados.
Se trata de citas de las obras y acciones del grupo de intelectuales de principios del siglo XX conformado por Alfonso Reyes, José Vasconcelos, Martín Luis Guzmán, Antonio Caso, Ricardo Gómez Rebelo y Pedro Henríquez Ureña, entre otros para un total de 31.
El volumen presentado en el Centro Cultural de España de esta ciudad por Monsiváis y Gustavo Jiménez, la tesis del libro es que a la generación mexicana del Ateneo de la Juventud se le debe mucho, pero se le reconoce poco y su legado está en peligro de desaparecer.
De la investigación, que llevó más de 20 años, los investigadores dejan ver que los miembros del Ateneo de la Juventud perfilaron como nadie en todo el país las aspiraciones de la izquierda en el México contemporáneo.
Durante la presentación, a la que se dio cita un puñado de amigos y familiares de Quintanilla, quienes fumaron a placer en el local cerrado, se vendió toda clase de bebidas, lo mismo que el libro. Monsiváis acaparó siempre la atención, y al final, recibió una ovación.
Y es que el público asistió para ver y escuchar al escritor y ensayista, quien prácticamente reinventó el libro presentado. En cada frase, en cada idea expuesta, despertó la sonrisa gozosa, la carcajada irónica y la reflexión inteligente.
"Agradezco que estén presentes en este acto, pues las presentaciones de libros se han convertido, en últimas fechas, en ecocidios", dijo para "romper el hielo" y añadió en tono formal que hoy los ateneístas "se desvanecen en la niebla de la mitología".
Recordó al grupo de letrados de esa etapa de la vida pública del país, entre ellos "el gran prosista" Alfonso Reyes, "el gran narrador de la Revolución" Martín Luis Guzmán, "el extraordinario escritor" Julio Torri y "el mejor secretario que ha tenido la SEP", José Vasconcelos.
Estimó que fueron los miembros del Ateneo quienes crearon una cultura moderna en el rigor de la internacionalización, pero sin perder de vista la cultura grecolatina, "la cual les fue básica para poder realizar y llevar a cabo esos planes modernizadores del pensamiento" en los albores del siglo XX.
Monsiváis reescribió la historia consignada en el libro al decir que, "la verdad, es digno de destacar el modo como algunos personajes de entonces sobresalieron y la manera en que otros, estando en el mismo sitio en el mismo tiempo, se quedaron en el camino" sin destacar.
A Alfonso Reyes, dijo, se le menciona mucho y se lee poco, pero al conocerlo la gente queda subyugada de él; Torri pasó a la posteridad por su imaginación tan fértil. Sobre eso trata el libro, donde se pone especial énfasis en la obra de Vasconcelos, quien concibió el proyecto nacional a través de las lecturas, refirió.
Advirtió que el Ateneo surgió con un grupo de estudiantes de Leyes, como un espacio imprescindible, al amparo de las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México. "Ellos leen, discuten y piden libros a Francia con el deseo de crear un foro intelectual, de pensamiento literario".
En seguida, calificó al Ateneo de la Juventud Mexicana como "el producto más acabado de la Reforma Juarista" y evocó la obra de Vasconcelos como el tercero y último presidente de esa organización nacida el 28 de octubre de 1909, hoy referente en la historia cultural, intelectual, literaria y educativa del país.
En el libro, Quintanilla aborda lo que denomina la educación sentimental de esa generación, de ahí el juego de palabras con el título, porque se centra en el lapso de 1906, año de la fundación de la revista "Savia Moderna", donde varios de los miembros comenzaron a publicar, y termina en 1911.
mzr