Apenas se había anunciado que el secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega, dejaría su cargo y que el procurador capitalino, Rodolfo Félix Cárdenas, había presentado su renuncia, cuando un grito de júbilo se escuchó en uno de los extremos del patio del Antiguo Palacio del Ayuntamiento.
No sólo Marcelo Ebrard, jefe del Gobierno capitalino, se mostró sorprendido, sino que ese grito, proveniente de una mujer, llamó la atención de todos los presentes.
De inmediato, personal del gobierno local se acercó a ella para solicitarle que mantuviera la cordura en un momento de crisis para la administración de Ebrard, lo cual aceptó sin mayor problema.
Temerosa de proporcionar su nombre, sólo se identificó como la señora Ortega, líder nacional de mercados, específicamente de la organización Solidaridad, Justicia y Libertad.
Visiblemente contenta por el anuncio hecho esta mañana por el jefe de Gobierno capitalino, la mujer atribuyó su grito espontáneo al gusto que le dio la noticia: "Salió del corazón y de mi sentir".
Dijo que en la ciudad se requiere mayor seguridad y se pronunció por un "Ya Basta" a los actos delictivos que impiden que los jóvenes salgan a jugar a la calle.
fml