francisco.resendiz@eluniversal.com.mx
Diferentes cuerpos policiacos acuden al Instituto Federal Electoral, pero no a empadronarse, sino a buscar un apoyo en las investigaciones de ilícitos.
Debido a la amplia base de datos del organismo, un juez puede autorizar el acceso al registro de electores, si la indagación lo requiere.
Uno de los casos comunes ocurre cuando una persona que se divorcia sustrae, del hogar que tiene la guarda, a un menor, y se muda a cualquier parte del país. En ese momento el juez puede solicitar ubicar a la persona en el padrón, proceso que toma unos dos minutos.
El registro contiene referencias de 76 millones de personas y en su base de datos se resguardan 250 millones de trámites de los ciudadanos.