Christie Brinkley dice que fue una ``pesadilla`` poner cara de valiente en una fiesta de cumpleaños a la que asistieron 30 niños cuando se enteró de que su esposo había tenido un romance con una adolescente.
Sin embargo, la modelo declaró el lunes en su juicio de divorcio en Long Island que las celebraciones familiares forman parte de un estilo de vida que representa el mundo para ella.
Con lágrimas en los ojos dijo en la corte: ``Eso es lo más importante, tener una familia grande y feliz``.
Brinkley indicó que trató de explicarle a sus hijos los turbios detalles de su separación, incluyendo el hábito de su esposo, Peter Cook, de ver pornografía en internet.
``Creo que papi ya no está enamorado de mí``, recordó que les dijo, asugurándoles que ellos siempre recibirían ``mucho, mucho amor``.
cvtp