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Los atletas mexicanos que competirán en las Olimpiadas de Beijing tienen un poderoso aliciente para traerse una presea desde el Oriente: quien gane medalla de oro recibirá un premio de 5 millones 500 mil pesos.
El deportista que obtenga la presea de plata tendrá 4 millones 300 mil pesos y quien ocupe un tercer lugar dispondrá de 3 millones 200 mil pesos.
La existencia de un remanente de 70 millones de pesos en las arcas de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) abrió la puerta a la recompensa, que supera ampliamente los estímulos propuestos en competencias anteriores.
Hace cuatro años se ofreció a los atletas que compitieron en Atenas un millón de pesos a los ganadores del oro, 750 mil a los de la plata y 500 mil a los del bronce.
En esa justa, la velocista Ana Gabriela Guevara, la ciclista Belem Guerrero y el taekwondoín Óscar Salazar obtuvieron medallas de plata. En esta misma disciplina, Iridia Salazar, hermana de Óscar, se llevó bronce. Ninguno de los cuatro competirá en Beijing, China.
México acudirá con poco más de 80 representantes, de los cuales un reducido número tiene posibilidades reales de alcanzar una presea.
Las principales apuestas son: Paola Espinosa en clavados; Éder Sánchez en caminata; Everardo Cristóbal en canotaje; María Espinoza y Guillermo Pérez en taekwondo, y Tania Elías Calles en vela.
Las autoridades deportivas negocian todavía con patrocinadores privados para aumentar los premios. Por el momento una compañía constructora estudia ofrecer casas de distinto valor a todos los medallistas en la justa deportiva.
También se analiza la viabilidad de contratar un seguro, mediante el cual se garanticen, incluso, mejores primas económicas para los triunfadores.
En Beijing 2008 más de 10 mil atletas de todo el mundo se disputarán las medallas en 28 disciplinas deportivas.