Después de que la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo, hablara sobre la ley del ISSSTE en Los Pinos, al ir a su lugar se equivoca de silla y toma la del presidente Felipe Calderón, ante la mirada de la secretaria Vázquez Mota; segundos después Calderón le dice a la maestra que esa silla es suya; ambos ríen.
El Presidente le acerca otra silla a la profesora; ya sentados, continuaron riendo y bromeando, mientras el mandatario firmaba el acuerdo para echar andar el programa de salud para maestros en las vacaciones de verano 2008.