El contingente de policías y ex policías que demandan aumentos salariales, mejoras en prestaciones laborales y la renuncia de Joel Ortega, llegó a la plancha del Zócalo, en donde exigen sean recibidos por el oficial mayor del GDF para plantearle sus demandas y que éstas sean resueltas de inmediato.
Algunos de los manifestantes cubren sus rostros con pasamontañas negros, con máscaras de luchadores y con máscaras de personajes cinematográficos, mostrando mantas y dando sólo sus nombres de pila por temor a la represión en sus batallones, ya que la mayoría de ellos son policías en activo, que en unos minutos más regresarán a trabajar a diferentes puntos de la ciudad.
Entre las demandas figura la de tener más y mejor armamento frente a los delincuentes, así como uniformes nuevos, de buena calidad, y que se cumplan los acuerdos que desde principios de este año les aseguró el GDF que se iban a implementar, como reinstalar elementos y reubicarlos con mejor salario en áreas supuestamente rehabilitadas, pero que no han sufrido cambios, según denuncian los inconformes.
Otra de las denuncias principales del grupo gira en torno a la pésima atención médica, que en los últimos meses ha costado la vida al menos a cuatro elementos, fallecidos por paros cardiacos y otras complicaciones sin haber recibido aención médica oportina y adecuada, tal es el caso del policía Rolando Aldana Bermúdez, quien murió de un paro respiratorio en uno de los batallones de la policía en espera de ser atendido por médicos que nunca se presentaron.
Otro caso es el de una mujer policía que falleció de un paro cardiaco, y a sus familiares sólo quieren pagarles una indemnización de cinco mil pesos.