Hace 70 años, apretar botones cuando se manejaba un automóvil era una propuesta peligrosa.
Cuando el primer automóvil con radio fue introducido en el verano de 1930, fue recibido con cierto escepticismo.
Manejar un automóvil, después de todo, era una empresa complicada que requería cierto grado de concentración.
Ciertamente la distracción de un programa de radio, y más aun la operación del propio radio, resultaría demasiado para el automovilista promedio.
Sin embargo, el radio hizo una impresión lo suficientemente grande como para lanzar a sus inventores a la fama. Y, consecuentemente, necesitaba un nombre igual de impactante, por lo que luego de pensarlo mucho, llamaron a ese radio el "Motorola", y posteriormente llamaron del mismo modo a la compañía.
El nombre, evidentemente, sigue existiendo. Ya no es el Motorola de la abuela, pero está llevando a toda una generación a la distracción.
A la fecha, cinco estados de Estados Unidos prohibieron el uso del teléfono celular (de cualquier marca) mientras se conduce un automóvil. Los conductores adolescentes o novatos enfrentan restricciones en 17 estados. Y solamente 15 estados le prohiben el uso del teléfono celular a los choferes de autobuses escolares. Los de los 35 estados restantes pueden usarlo tanto como quieran.
Sin embargo, algo significativo es que cuatro estados de Estados Unidos prohibieron escribir mensajes de texto mientras se conduce un automóvil. Y el incremento de la escritura y envío de mensajes de texto vía celular mientras se conduce un automóvil se está convirtiendo en un tema de debate.
Respecto al tema de las llamadas, muchos afirman que entablar una conversación en un teléfono celular moderno es tan simple como apretar un solo botón.
Esto implica que el teléfono está a la mano, que el conductor tiene el control del automóvil mientras habla y que está contestando una llamada, no haciéndola. Esto, en otras palabras, implica mucho.
Los legisladores afirman que, de acuerdo con su experiencia, enviar mensajes de texto es infinitamente más complicado que hacer una llamada, y por lo tanto mucho más peligroso. Los adolescentes responderían diciendo que, en su experiencia, el legislador promedio no puede operar un horno de microondas y mascar chicle al mismo tiempo.
La destreza de un adolescente para enviar mensajes de texto no debe ser pasada por alto. En muchas ciudades, lo operadores de los servicios de emergencia ahora aceptan mensajes de texto, con el entendimiento de que un texto puede ser enviado desde una bolsa o bolsillo de una prenda de vestir en la que se guarda el teléfono cuando hacer una llamada resulta imposible o peligroso. Piénselo. Un adolescente puede escribir un mensaje de texto desde el bolsillo de su pantalón y enviarlo a un número de emergencia al tiempo que sucede un incidente. La mayoría de los adultos no podrían hacerlo incluso si sus vidas literalmente dependieran de ello.
Incluso las generaciones más grandes lo reconocerían, en una época de transmisiones manuales y estéreos de un sólo botón, todos tienen a un amigo o amiga que puede encender un cigarrillo, pintarse las uñas, cambiar la velocidad del automóvil y encontrar a los Rolling Stones en el radio al mismo tiempo. Esta persona de hecho podría ser una abuela.
A los que les inquieta la creciente cantidad de automovilistas que escriben y envían mensajes de texto mientras conducen, deberían intentarlo alguna vez. Es como utilizar el teclado y mirar sólo a la pantalla, practique escribiendo mensajes sin mirar el teléfono. Aprenda las nuevas manera de escribir de los adolescentes y podrá escribir mensajes de 20 letras o menos. Esto podría salvarle la vida.
(Traducción: Mariana Toledo)
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