El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) es el que debe dar o negar la autorización para el concierto de Plácido Domingo en la zona arqueológica de Chichén Itzá y no dejar la responsabilidad a la Secretaría de Educación Pública (SEP), consideró hoy el antropólogo Bolfy Cottom.
El especialista en Derecho Constitucional y de Patrimonio Cultural opinó que es incorrecto que el INAH se ampare en el acuerdo firmado en 1977 incluido en el reglamento de la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicas, Artísticos e Históricos, que establece que el titular de la SEP es quien decide si se puede realizar o no un acto cultural o cívico en un sitio arqueológico.
"Argumentar con base en ese acuerdo es muy relativo. Yo creo que ese acuerdo ha quedado superado por el artículo 30 de la Ley General de Bienes Nacionales", explicó el investigador.
El artículo 30 de la Ley General de Bienes Nacionales publicada en el Diario Oficial de la Federación el 20 de mayo de 2004, dice que "en las zonas de monumentos arqueológicos, la SEP, a través del INAH, podrá otorgar permisos o autorizaciones únicamente para la realización de actividades cívicas y culturales, conforme a lo que disponga el reglamento que para tal efecto se expida, siempre y cuando no se afecte la integridad, estructura y dignidad cultural de dichas zonas y monumentos, ni se contravenga su uso común".
Con este fundamento, Bolfy Cottom indica: "Lo que habría que preguntar al INAH es con qué argumentos emitió el dictamen el Consejo de Arqueología, porque desde mi punto de vista ya no se aplica en estricto sentido el acuerdo de 1977, sino el artículo 30 de la Ley General de Bienes Nacionales".
Cabe recordar que el mes pasado, el Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur), anunció que para celebrar el 20 aniversario de la declaratoria de Chichén Itzá como Patrimonio de la Humanidad, efectuaría el 4 de octubre un concierto que tendría como figura principal al tenor español Plácido Domingo.
Sin embargo, el Consejo de Arqueología del INAH dictaminó que el recital, denominado "Las mil columnas", podría perjudicar el área de monumentos.
Entonces, el gobierno de Yucatán envío al INAH un recurso de reconsideración y el segundo dictamen del Consejo estableció tres condiciones para el concierto: un número de asistentes menor a las cinco mil personas; que las estructuras que se instalen sean ligeras; y que un grupo de arqueólogos de la zona vigile que los trabajos no perjudiquen ni estructuras ni monumentos.
Este último dictamen, según informó el titular de Difusión del INAH, Benito Taibo, está sujeto a revisión en la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la SEP, sin embargo, en esta dependencia señalan que no existe un "plazo fatal" para pronunciarse sobre el tema.
Así, mientras los organizadores del concierto lo dan por hecho, el concierto de Plácido Domingo en Chichén Itzá sigue en el aire.
cvtp