El gobernador de Sinaloa, Jesús Alberto Aguilar Padilla, admitió que en el operativo Culiacán/ Navolato, en materia de homicidios dolosos, las acciones implementadas han fracasado e, incluso, ahora se presentan ejecuciones con decapitaciones.
Agregó que el jueves próximo, el gabinete de Seguridad Nacional y funcionarios de su administración realizarán la primera evaluación de los primeros 45 días de este operativo, el cual tendrá que ser ampliado al municipio de Salvador Alvarado, donde se observan algunas conductas delictivas.
El jefe del Ejecutivo estatal expuso que se tiene que reconocer que las fuerzas federales han dirigido duros golpes a la estructura de los grupos de la delincuencia organizada, sobre todo en decomisos de grandes cantidades de dinero, en moneda nacional y extranjera, armas de fuego, drogas, vehículos y bienes inmuebles.
Aguilar Padilla indicó que en el renglón de homicidios dolosos, la cifra de asesinatos violentos que se ha tenido en este lapso de 45 días es muy alto, "no se puede negar", por lo que se tiene que reconocer un fracaso en las labores preventivas.
Enfatizó que una de sus propuestas, en esta primera reunión de evaluación del operativo, es que haya un desplazamiento de elementos del Ejército y la Federal Preventiva al municipio de Salvador Alvarado, ubicado a poco más de 100 kilómetros al norte de la ciudad capital, puesto que en su zona urbana se han presentado actos delictivos.
A su vez, el presidente municipal de Guasave, Jesús Burgos Pinto, cuya jurisdicción, colinda al sur con Salvador Alvarado, se preocupó porque la delincuencia organizada toma su territorio para depositar algunos cuerpos de personas que son asesinadas en un lugar distinto
Desde su punto de vista, es necesario que el operativo que mantienen fuerzas federales y estatales se extienda a todo el norte de Sinaloa, donde se resiente una ola de violencia, producto de un desplazamiento de grupos delictivos.
En ese mismo tenor se pronunció su vecino, el alcalde de Ahome, Esteban Valenzuela García, quien desde hace un mes pidió que elementos del Ejército ejerzan mayor vigilancia en su casco urbano y zonas rurales, ante la serie de actos delictivos de alto impacto que comienzan a presentarse con mayor frecuencia.
Agregó que la ciudad de los Mochis es considerada una ciudad tranquila, pero en últimas fechas ha resentido un desplazamiento de grupos delictivos a esta zona.
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