El Gobierno nipón desplegará unos 20.000 policías alrededor de la sede de la cumbre del G8 en la isla de Hokkaido, y otros tantos en Tokio durante la celebración de la cumbre para prevenir manifestaciones violentas e imprevistos, informó hoy Kyodo.
Las Fuerzas de Autodefensa, como se denomina en Japón al Ejército, también participarán en el cinturón de seguridad para impedir ataques terroristas y están preparadas para hipotéticos incidentes como el secuestro de un avión.
En Hokkaido, en el norte de Japón, la policía se desplegará en los alrededores de la sede de la cumbre, mientras que en Tokio el cinturón de seguridad se concentrará en zonas de entretenimiento y en las estaciones.
La Agencia Nacional de Policía apuntó que el despliegue contrasta con la última edición de la cumbre del G8 organizada por Japón, que se celebró en la isla de Onkinawa, al sur del país.
En aquella ocasión Japón movilizó a 20.000 policías, pero no se configuró ningún despliegue especial en Tokio.
Sin embargo, el ataque ocurrido en Londres coincidiendo con la celebración de la cumbre del G8 en el Reino Unido ha precipitado la elevación del nivel de seguridad de Tokio al máximo con ocasión de la cumbre del G8 de Hokkaido.
La policía también vigilará Sapporo, la capital de Hokkaido, donde planean alojarse los líderes de China y Corea del Sur.
Las Fuerzas de Autodefensa japonesas han desplegado en Hokkaido incluso un avión AWACS, especializado en la captación de información, y han diseñado una zona de exclusión aérea de 46 kilómetros de radio sobre el hotel en el que se celebrará la cumbre.
Además, la Marina nipona ha enviado a aguas de Hokkaido varios destructores y el Ejército de tierra ha preparado 20 helicópteros para transportar a los participantes en la cumbre desde el aeropuerto de Sapporo.
grg