Cuando el
cuerpo de la modelo Ruslana Korshunova fue
encontrado en una acera de Manhattan no se pensó de inmediato que la joven
hubiera atentado contra su propia vida, pero tras las primeras pesquisas sobre
su muerte, la teoría del suicidio fue la más constante.
Un apartamento en el barrio financiero
de Nueva York, sólo 20 años y ya uno de los rostros más famosos en el modelaje
gracias a su larga cabellera y sus ojos verdes...¿Qué fue lo que la llevó a la
muerte? Hasta el momento nadie en esa ciudad ha hablado sobre los motivos que
llevarían a la joven de Kazajstán a suicidarse.
Las muertes de modelos, sin embargo,
no son nuevas. Basta recordar los casos de las brasileñas que fallecieron a
causa de trastornos alimenticios. Maiara Galvao, Ana Carolina Reston y
Thayrinne Machado llevaron al extremo su afán por entrar en los requisitos de
medidas.
Reston, de 21 años, medía 1.74 y murió
pesando sólo 40 kilos. En sus últimas semanas sólo se alimentaba de manzanas y
tomates. Por su parte, Maiara Galvao, de sólo 14 años, se unió en enero de 2006
a la lista de cinco jóvenes modelos que fallecieron por complicaciones derivadas
de la anorexia en Brasil.
A ellas, se unió el caso de las
hermanas uruguayas Eliana y Luisel Ramos, quienes fallecieron con siete meses
de distancia a causa de paros cardiacos que se relacionaron con una deficiente
alimentación.
Finalmente, otro de los casos que
impactó fue el de Karen Mulder, una top model que dominaba las pasarelas en
esos años junto a otras famosas de su generación como Claudia Schiffer, Cindy
Crawford y Linda Evangelista.
Tras una exitosa carrera, Mulder
decidió retirarse sólo para reaparecer a los 31 años y declarar que había sido
adicta a diversas sustancias, que intentó suicidarse y que durante su etapa de
modelo había sido esclava sexual.
Alcohol, drogas y problemas
alimenticios son sólo el reflejo de algo más. En el centro de todos los
fallecimientos de modelos y sus problemas parece estar la gran presión a la que
se ven sometidas desde muy temprana edad.
cvtp